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El Diagnóstico....

Sí, era un caos, pero con el caos empezaron a aparecer los milagritos y mailagrazos. Porque lo crean o no, esto está colmado de milagros.
Sé que cuando uno pasa por un problema tan grave, hay solo dos caminos: o te enojas con Dios, o te agarrás como garrapata a él y  reconoces que detrás de todo hay un propósito, que nosotros tal vez, no vamos a entender nunca.
Yo más que nadie, hubiera cambiado la historia si pudiera, ¿por qué no me enferme yo? o esas cosas que uno piensa, es más, la maldad del ser humano y el egoísmo aun surgen allí, ¿por qué MI hijo? En mi mente finita, no lo hubiera permitido, jamás.
Esa semana de junio, yo no podía orar. Escuché como una y otra vez la gente oraba por Lucas, pero yo no podía orar. Lo primero que pensé fue: -¿que podría decirte? si vos lo permitiste (pudiendo haberlo evitado), ¿qué puedo decirte o pedirte? ya está, listo, me traicionaste, tantas promesas de que me ibas a cuidar a mi y a mis hijos....Y cada noche mis cuatro hijos oraban agradeciéndote por la salud, y porque teníamos lo necesario para vivir. Traición. Mi mejor amigo me traicionó, el Todopoderoso no intervino, ¿qué pasó? En mi estado espiritual de shock, solo dejaba que las cosas pasen y los médicos hablen.
El viernes 15 de junio, me avisan los médicos que habían decidido hacer la cirugía de alto riesgo.
Mi mente se quedó en blanco...-"No se preocupe, tenemos el equipamiento de terapia intensiva necesario" -¿Terapia Intensiva?
Mi hijo seguía inquieto como siempre, con nebulizaciones sin parar porque parecía asmático. Lo que tenia en el pecho no lo dejaba respirar.
El martes se realizaría la operación, el lunes debía llevarlo para el chequeo pre-quirúrgico.
Desde el viernes entré en una lenta agonía.
Pero Dios se ocupó de darme señales de Vida, pequeños detalles que me hicieron ver que Él estaba controlándolo todo.
Mi situación económica era patética, cuando Lucas se internó apenas teníamos un celular. Y con poquísimo crédito. Para el miércoles, ya no me acuerdo como fue, pero ya teníamos dos celulares con muchísimo crédito. Alguien nos regalo dinero, fue la primera ayuda económica que recibí. Fue el primero de un ejército de gente que desde ese día acudió en mi ayuda. Mi esposo y yo nos turnábamos en el hospital, así que ya no nos veíamos, solo nos cruzábamos. En casa estaban las tres nenas que nos veían por intervalos de un día, y mi bebé, a la que tuve que destetar de golpe y porrazo. En una semana adelgazó, y sus ojos se volvieron tristes, no podía dormir así que desde ese momento dormía con mi nena de 10 años quien trasnochaba con ella para que no llore, mi nena se convirtió en su mamá sustituta y lo hizo como una verdadera heroína, no dormía bien, y se levantaba a las 6 am para ir al colegio. Mi amiga, mi mano derecha, una niña que hoy es una mujercita, mi primogénita y que me llena de orgullo. La primera de mi lista de héroes salva vidas.
El jueves alguien me llamó, se llama Pablo, me preguntó qué necesitaba. Y lo primero que pensé fue que yo vivía en el hospital. Le dije con toda la confianza que me hizo sentir. -Pablo mi familia no tiene ropa limpia, hace cuatro días que no estoy- Ese día ese soldado llegó a mi casa junto la ropa sucia y la devolvió planchada. Montañas de ropa sucia, convertidas en ropa planchada. Parece un detalle insignificante, pero para mí era Dios diciéndome, no te voy a dejar sola. Y hoy casi dos años después les aseguro que cumplió con eso.
El sábado en medio de mi desconsuelo, recibo un mensaje de texto en el celular que decía: este es el número del médico que va operar a Lucas. Pertenece a nuestra iglesia. Asistimos a la iglesia evangélica más grande de este país, hacia más de 16 años, mi esposo trabaja hasta hoy allí. Era otra demostración de Dios, Él eligió al cirujano, estoy segura. Pero no me atreví a llamarlo, el miedo que me invadía era terrible. Así que este hombre nos llamó a nosotros. Voy a hacer lo mejor. Lucas va estar bien.
El domingo de noche escuché la radio. Un mensaje de Dante Gebel, que Relataba la historia de cuando Abram tenía que entregar a Isaac. ¿Coincidencia? Mi esposo ni siquiera pudo terminar de escucharlo, era muy fuerte para nosotros. ¿No podía predicar sobre otra cosa?
Yo me sentía así, igual que el padre de la fe. No puedo cantarle a Dios en este estado, no puedo, pero aun así lo hice.
Mi corazón entona la canción, y se me hizo un nudo en la garganta, nudo que ahora mismo vuelvo a sentir cuando lo escribo. CUAN GRANDE ES ÉL.
El lunes no se ponían de acuerdo los médicos, lo operaban o no, dijeron no, los estudios del corazón no dieron, no sé, no entendí mucho. Si es que podía entender algo. Sólo sé que era urgente, había que operarlo ya. El martes a las 7, después de bañarlo su papa le explicó a Lucas que tal vez no se despertaría en uno o dos días, así que mi nene le pidió el celular y puso el cronómetro, quería saber cuantas horas pasarían hasta que se despierte. Nunca ni se le pasó por la mente que podría no despertar más. Los niños no creen en la muerte. Y Los padres no podemos entender la muerte de nuestros niños.
Mi esposo lo alzó en los brazos y se lo entregó al cirujano. Dios mío que sentimiento.
Nos dijeron que la cirugía duraría tal vez siete horas. Pero a las tres horas el cirujano salió a darnos la cruenta explicación. Está vivo porque Dios quiere que este vivo. Esto es mucho más agresivo de lo que creíamos. En la tomografía se veía una cosa que en sólo 15 días dio la vuelta y tomó el pulmón izquierdo, saqué hasta de las costillas. 11 centímetros de carne en una bandeja, que por la apariencia es maligno..-''No quise escarbar más porque ya tocaba partes vitales''. ''Tal vez podríamos volver a operarlo abriendo por atrás del pecho''-.Falta el resultado de la biopsia, ojalá sea una equivocación, ojalá sea benigno.
No lloré hasta que lo vi salir de la sala de operaciones.
Respirador artificial, sondas, blanco como una momia, sangre y tubos por todas partes. Le habían cortado las costillas para llegar al corazón.
Sólo pensé. Este no es mi hijo. Lucas es de los que tiene que estar trepándose por todos lados, corriendo, haciendo ver estrellas a la gente, no lo quiero así, Vos me lo prestaste Dios, te lo devuelvo, llevatelo porque el único lugar donde podría volver a estar así es contigo. Y Renuncié a mi hijo.....
Mañana sigo........

Comentarios

VaneRV dijo…
está espectacular que compartas la experiencia con los demás profe. Es bueno mirar la tormenta cuando ella queda atrás. Dios es fiel! te admiro mucho!
Ishamommy dijo…
Bien lo dicen, por un hijo todo!
Te felicito, eres una gran madre!!! Muchísima luz y mucha fuerza!!
Un abrazo grande

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