Quiero vivir....

En terapia, UTI, sólo se podía entrar a verlo en dos espacios de media hora, uno por la mañana y otro por la tarde. Estaba dormido, no soporté verlo así, le aseguraron el tubo del respirador con una cinta en la boca que le lastimaba los labios, estuve 5 minutos y salí.
Una enfermera me dijo que lo toque -''eso le va hacer bien''- me dijo, y a los minutos otra me vio tocarlo y se acercó para decirme: -''no lo toque, se puede despertar''. No las juzgo, supongo que ambas querían lo mejor para él.
Entró su papá y se quedó el resto del tiempo ese día.
Pero al día siguiente Lucas se despertó, y ya no tenía respirador, ya respiraba solo, con la ayuda de oxígeno pero mucho antes de lo que pensaban los médicos.
Al verme no me conoció - ¿quien es?'- le preguntó a la enfermera. Mi corazón se desarmaba, -''tu mamá''- le respondió ella.
El no podía mover la cabeza hacia el lado izquierdo porque tenía un catéter, un tubo pequeño que entra directamente en la aorta para meter medicamentos, por docena. Pero aun así, sabía todo lo que tenía alrededor, apenas hablaba, pero me explicó que a su lado había una gran computadora, y me pidió que se la acerque para tocarla, le dije -''no se puede es muy grande''- y me dijo -''mami, tiene rueditas''- . Era el respirador artificial. ¡Con algo tenía que jugar! Además descubrió que si se sacaba el saturometro del dedo del pie, sonaba la alarma, así que consiguió ponérselo y sacárselo para escuchar el pi pi pi. Enloqueciendo a los doctores.
Tenía el pecho destrozado, pero movía todo lo que podía, ESE ES LUCAS!!!
El mensaje era claro: QUIERO VIVIR. Le pedí perdón a Dios por haberme rendido ayer...Si el quiere vivir ¿quién soy yo para acobardarme?
Y dije dentro mío, mientras esté viva voy a pelear con todas mis fuerzas contra el cáncer...Muchos creen que yo soy valiente, pero les aseguro que si él no me hubiera transmitido ese día sus ganas de vivir no sé que hubiera pasado.
Lo primero que le pidió a su papá, en su primera conversación, fue: -''¿a ver el cronómetro del celular? ''-Sí! ¡Se acordó! Habían pasado dos días. Lucas era el mismo de siempre, con una batalla que ganar por delante y morfina de por medio, seguía aguantando.
No sé cuanta gente fue a vernos, agradezco inmensamente a los anónimos de ese día, ellos tal vez lo recordarán.
Lo que sí recuerdo es pasar con los otros papás que aguardaban en el albergue de la terraza del hospital, mientras no podíamos entrar a UTI, allí hay un teléfono que suena para llamar a los papás o encargados cuando pasa algo con los niños. El teléfono sonaba y todos temblábamos, podría ser lo que nadie quería escuchar.
Mi familia que no terminaba de entender lo que pasaba, era nuestro sostén en ese momento, mi mamá y mi suegra que se quedaban en casa con las nenas, aunque muy difícil era eso para ellas, y pensaban -''ya va pasar''-, ya va salir de alta, seguro que no era nada más que un susto. Y se negaban a creer que podría ser maligno, ni siquiera me permitían pronunciar esa palabra.
Pero el 22 de junio, el resultado de la biopsia, dejó claro, era cáncer sin ninguna duda y avanzado. Pero Dios seguía mostrándome que estaba allí.
A las 48 horas de la operación nos avisaron de UTI, que Lucas saldría en cualquier momento, estaba bien. Su papá y yo fuimos a almorzar. Dentro del hospital, cuando recibimos una llamada de Herman, un amigo, -'' Lucas esta saliendo de terapia! ''- corrimos, volamos, y vimos a Herman cargando el tubo de oxígeno, y a Lucas dentro de una camilla, hacia cuidados intermedios. Gracias Señor por poner allí a Herman, no dejaste que Lucas este solo!
Fue muy feo cuando lo pusieron en la cama empezó a gritar desconsoladamente, y yo no sabia que hacer, entró su papá pero era difícil tranquilizarlo. Le pregunté a una doctora qué le pasaba y me dijo: es una crisis de abstinencia...puede durar horas o semanas...hay que ir reduciéndole la morfina de a poco. ¿Saben? ¿Será que así se siente la madre de un drogadicto? Denle la morfina pero ¡que no sufra!
Yo no podía pensar así que el soldado que acudió en nuestra ayuda ese día me acompaño a las ventanillas para hacer los trámites. Nunca lo olvidaré. También me explicó que Lucas gritaba porque por un segundo desconectaron el oxigeno y sentía que no podía respirar. Nada más que eso. Se durmió, pero esa noche se empezó a quejar de dolor. Les pregunté a los médicos qué pasaba. Me explicaron que faltaba una hora para la siguiente dosis de morfina, no se podía hacer más nada. ¡Dios! y voy a ver como mi hijo sufre dolor ¿sin poder hacer nada? ¿Qué hago?, y Dios me dio una orden.
Mañana les cuento como se cura el dolor fuerte, sin morfina.

Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación,
Y haz cesar tu ira de sobre nosotros.
5¿Estarás enojado contra nosotros para siempre?
¿Extenderás tu ira de generación en generación?
6¿No volverás a darnos vida,
Para que tu pueblo se regocije en ti?
7Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia,
Y danos tu salvación.
8Escucharé lo que hablará Jehová Dios;
Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos,
Para que no se vuelvan a la locura.
9Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen,
Para que habite la gloria en nuestra tierra.

Salmo: 85

2 comentarios:

Jaz dijo...

hola eldita! estoy siguiendo tu blog cada dia.. me alientan tus palabras y el testimonio..que fiel y bueno es Dios! y ha sido con uds..te quiero! te sigo a la distancia..

Cecilia Martinez dijo...

Gracias Jaz!!!

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