Ir al contenido principal

Despropósito

Anoche visité a un amigo, el está librando su batalla por la vida. Una parálisis, en todo el cuerpo.
El era jugador de Rugby. Y hoy está luchando. 
Yo le  leí  la historia de Job, un libro de la Biblia.
Y me llamó la atención, una palabra en un verso de aquella historia: ''Despropósito"
Según la Real Academia Española, despropósito es: Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o de conveniencia.
Algunos de los sinónimos son: desatino, contrasentido y disparate.

El verso dice: 
1:22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno. 

Job, no le cuestionó a Dios el porqué de la situación aun cuando estaba tan mal. 
Porque sabía que había un propósito. Dios siempre tiene un ''para qué''.
Eso siempre me lo dice mi esposo, no se pregunta el porqué si no el ''para que''.
Job sabía que Dios tenía una razón, porque no dudaba de la soberanía de Dios, y de su absoluto amor, que no permitiría que sus hijos sufran sin propósito. Dios nos ama, y no quiere que suframos. Si pudiéramos confiar plenamente es esa premisa, no dudaríamos de que las cosas que nos suceden tienen siempre un para qué.
Solo descansar en esa promesa de Dios, cambiaría nuestra visión del sufrimiento. 
Se puede estar triste. Job maldijo el día en que nació. Y se quejó mucho. Pero nunca dudó de los propósitos de Dios. Yo le dije a mi amigo, no sé porque estás enfermo, pero si hay un para qué lo estás. No sé por qué perdiste un trabajo, no sé por qué te engañó tu espos@, o te robaron algo, o te lastimaron, o hablaron mal de vos o tenés a alguien enfermo. Pero si estás pasando por algún sufrimiento, tenés que buscar el para qué, y no estresarte buscando un porqué, que tal vez nunca sepas. 
Porque según yo creo Job, jamás se enteró de todo lo que sucedió en los lugares celestes en cuanto a su vida.  
Cuando llegamos a Buenos Aires con Lucas, yo me fui a la casa de una tía donde creí que íbamos a  poder hospedarnos. Pero no fue así. A los dos días me pidieron que me vaya, literalmente estaba en la calle con mi hijo enfermo. Llamé a una amiga que me había ofrecido su ayuda, y nos alojamos en el departamento de una anciana amorosa, llamada María. Pero aunque María quería ayudarnos, las cosas se pusieron difíciles, y bueno con mucha razón, Lucas y yo estábamos invadiendo la privacidad de un hogar. De un día para el otro volvimos a quedarnos en la calle. Lloré mucho, pensé que no tenía posibilidades de quedarme en Buenos Aires, y le pedí a Dios su ayuda. Al día siguiente a través de la fundación Flexer, recibí guía y ayuda, y encontramos el lugar que sería nuestra segunda casa, y allí me sucedieron muchas cosas, que cambiaron mi vida, y la de Lucas. Nunca estuve desamparada, y todo lo que me sucedió tenia un para qué, como en la vida de Job.



Comentarios

Stella Luna dijo…
Solo Dios sabe lo q han vivido... pero como le sucedió a Agar... El Viviente la Vio!... El Viviente siempre nos Ve! Te quiero amiga!

Entradas más populares de este blog

Diez años

No sé qué fue lo que desató el recuerdo. Tal vez, este dolor de muela que no me deja dormir. Un tratamiento de conducto complicado. Algún rostro, algo que leí. Sin embargo ya me traiciona la memoria y no recuerdo algunos nombres, se me empezaron a borrar los detalles, es que pasaron diez años ¡diez años!.. Tuve que tomar decisiones que traerían consecuencias pero no tenía  tiempo para analizarlas o siquiera pensar en ellas. Cientos de voces diciéndome que hacer y qué no. Juicios. Apoyo incondicional, ayuda, indiferencia. Meses de confusión, miedo, confianza, fe, impaciencia, buscando en el futuro, un “hoy”. Trato de recordar sin revisar mi libretita donde documenté los hechos. Y qué bueno que sin ella, no me acuerde. Pero lo que no me olvido son los sentimientos, esos no se pueden editar. Los meses medidos con reloj de arena. Interminables pasillos de hospital. Llantos. Los llantos de los niños, los que no se dejaban poner la vía, esos no eran peores que los de las madres y padres. E…

Sufrir

Hoy en CFA Radio hablé del proceso que pasamos cuando Lucas se enfermó de cáncer.
Es muy fácil juzgar con liviandad el sufrimiento. El padecimiento no tiene una explicación lógica como muchos otros misterios de la vida no lo tienen. Sabemos que Dios quiere que estemos siempre bien, y lo dice en innumerables versos, también sabemos que la Biblia es un todo que no funciona “por partes” (texto sin contexto= pretexto) Hemos de enfrentar situaciones dolorosas las entendamos o no. Tarde o temprano vamos a exponernos en mayor o menor medida a alguna circunstancia complicada, difícil y hasta irreparable. El asunto crucial no es tener la salida del problema, el punto es como lo vivimos. Si Dios permite o no el sufrimiento en nuestras vidas creo que no es nuestro negocio averiguarlo. Con más razón todavía si hablamos de enfrentar la pérdida irremediable. Lázaro resucitó, con el propósito de mostrarel poder de Jesús pero algún día, mes o año posterior a  ese impresionante suceso se murió, ni lo d…

No, no trabajo…

Hace unas semanas empecé a hacer usufructo de uno de los premios más importantes y más difíciles de usar que recibí. Estoy estudiando Ciencias de la Comunicación. Soy comunicadora autodidacta, pero no periodista con un titulo.   No me está siendo para nada fácil, y no hablo de estudiar, leer o entregar tareas. Y Precisamente este nuevo ambiente “Universitario” en el que me muevo y al que estoy volviendo después de unos años, me ha confrontado con esta pregunta perturbadora, que  desató este post. Cuando entablo una conversación con cualquier persona, sin importar edad, o condición, aparece como regla de cortesía la preguntita esa   ¿trabajas? Y…A ver 5:30 a 6:00  Levantarse y preparar 4 desayunos, y tres uniformes, a veces cuatro si uno considera la ropa del marido. (Cocinera, limpiadora, secretaria personal) 6:00 Mientras busco el libro perdido del día, o el zapato con vida propia que se escapo de la casa, o la toallita del jardín que salió de la mochila…escucho los relatos…