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Seguir creyendo

La fe y la razón son dos formas de convicción que subsisten con más o menos grado de conflicto, o de compatibilidad. La fe generalmente es definida como cualquier creencia que no esté basada en la evidencia y/o la razón, o como la creencia que no puede ser entendida. Mientras que razón es la creencia fundada en la lógica y/o la evidencia.
según Wilkipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Fe_(Filosofía)
La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven (La Biblia, libro de Hebreos capitulo 11)
Tener fe significa creer que uno ya tiene lo que no ve y lo que no es probable.
Ayer fue el día de las madres, sin duda fue un día muy especial para mí.
Hace un año yo estaba en una situación muy diferente a este presente maravilloso que hoy tengo. 
Creo que mi historia quedó en que Lucas se puso mal y tosía otra vez. Todo empezaba de nuevo. Lucas tenía orden de hacerse radioterapia, pero los doctores especialistas se opusieron a realizarle el tratamiento. Y su doctora insistía en que lo hagan. La discusión terminó en un mes sin que Lucas tuviera ningún tratamiento, y la tos empeoraba. Sin norte, volví a orar y le pedí al Señor que me abra una puerta o una ventana, alguna luz que me guíe a hacer algo, no podía quedarme así, ante el desacuerdo de los médicos en el desconcierto total. Eso sucedió un viernes. Oré toda la noche porque la tos de Lucas ya no me dejaba pegar un ojo. El Sábado, los padres de Valentina, compañerita de colegio de Lucas, vinieron a visitarlo, y allí Claudia después de escuchar mi desesperación, me recomendó...-''No pensaste llevarlo al Garraham?''- ''Allá, tratan muy bien a los paraguayos.... ’’-
Yo no soy paraguaya, le dije, soy argentina. A lo que mi amiga, (porque desde ese día Claudia es mi amiga) me contestó: ¿y qué hacés acá todavía? Era la puerta y la luz que le pedí a Dios.
Apenas se fueron empecé a hacer preparativos para mi inminente viaje, no pensé nada, no medí, no me pregunté por mis otras nenas o que podía pasar con mi esposo.
Solo me puse a preparar lo que necesitaba. El lunes me fui al Consulado argentino a pedir guía para ir, me recomendaron que vaya al Hospital de niños Ricardo Gutiérrez, porque ellos eran más accesibles, el Garay, está muy lleno y a veces se dificulta un poco todo. Llamé al Gutiérrez, y allí comenzaron los milagros que me seguían diciendo de parte de Dios, yo estoy en esto, seguí nomás. El contestador no funcionaba, así que hable directamente con Claudia, una doctora de la guardia. (otro ángel). Ella me escuchó atentamente, y personalmente se encargó de hablar con los oncólogos, me pidieron un fax con los datos de  Lucas y lo que le habían hecho hasta ahora. Claudia me dio cortésmente su celular y pude llamarla para que me confirme que los oncólogos me recibían allá cuanto antes. Me dio algunos datos de lo que debía llevar. El martes me confirmaba que nos esperaban, el miércoles donde trabajaba mi esposo nos confirmaban que nos ayudaban a comprar los pasajes de avión, y Virina mi hermana, me traía un dinero para que no me falte allá con que moverme. Ella lo hizo sin que yo se lo pidiera. Y no le sobra, hizo un préstamo. Yo sé que Dios le va dar cien veces más. El jueves llegamos a Buenos Aires y el viernes de mañana estábamos en el Gutiérrez. Estábamos a mil ochocientos kilómetros de nuestra casa. Yo no le había contado a mi suegra lo de la tos de Lucas para que no se desespere. Pero ella se daba cuenta de lo que me pasaba. El día que le dije que me iba a Buenos Aires y la necesitaba sentí su apoyo incondicional. Eso significaba mucho. Hasta ese momento no se había involucrado tanto como para tomar semejante responsabilidad y carga. Ella aceptó quedarse a cargo de mis tres hijas. No es tan fácil como suena. Ella no tenía la salud necesaria para cuidar a una preadolescente, una preescolar y un bebe, pero accedió sin pensar nada. Ella estaba conmigo en la misión de salvar a Lucas como sea. Así que valientemente, solo tomó mi lugar. Y desde ese día paso a ser la madre de mis hijas. Nadie como ella, pudo haber hecho mejor ese trabajo. Es más, creo que lo hace mejor que yo, en muchas áreas. Creo que Dios le dio juventud otra vez, le dio fuerzas y paciencia, porque no solo tomo el desafío de tener tres hijas si no que volvió a tener a su hijo como antes, y eso significa más trabajo.
Ya no había hijos en la casa, mi último cuñado soltero se estaba por casar, y ella ya entraba en la etapa en que tenia que descansar. Pero decidió ayudarme en esto. Si no fuera por ella yo no me hubiera podido sostener.
Ambas pensábamos que esto era un tiempito, la radiación, se hacia en un mes, yo creí que me iba, le hacían rayos y en un mes volvíamos. Pero Dios tenía otros planes para mí.
El viernes al verlo, solo me dijeron que estaba muy mal. Lo sabía, la tos, era lo que yo pensaba. Me explicaron que teníamos que empezar un tratamiento con quimioterapia otra vez, se le llama tratamiento de Rescate, porque Lucas tenía una recaída.
Mi ilógica pregunta. ¿Cuánto tiempo cree que tenemos que quedarnos? -''y por lo menos seis meses''- Respiré hondo. El detalle es que  no pregunté las posibilidades que tenía Lucas de salvarse, escuché que no sabíamos si iba resistir el tratamiento, pero sólo pregunté cuánto tiempo nos quedaríamos, Yo creía que Lucas y yo volveríamos juntos.
Tampoco teníamos donde vivir, o cómo sostenernos allá, pero nada, estaba bien claro en mi mente, ese día no muy lejano en que volvería a estar con Lucas sano en mi casa. Acá está hoy, ayer fue el día de las madres y me regaló un florero, que redimió uno que me rompió con la pelota el otro día, no lo hizo él, se nota que lo hizo la  maestra, pero ¡qué hermoso regalito!
Una mariposa, goma Eva y purpurina, obra maestra de un Sol que va a  primer grado, y una muñeca cosida por las manos de mi hermosa adolescente.
El año pasado no fue un Día de la madre muy interesante. Allí solo luchaba, hoy disfruto, y les aseguro señores que estoy ¡MUY  FELIZ!

Comentarios

cyber_ninia dijo…
Lucas es un milagro de EL SE/OR.... eso es lo unico que puedo decir......

besos .....
Gracias Ciber niña!!

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