Gracias

No escribí porque me siento cansada, ¿cansada de luchar? y si puede ser, y creo que es de humano s cansarse. A veces no doy más. Pero sé que del otro lado del mundo hay gente que sufre mucho más, y no se dan por vencidos así que, yo no puedo caerme.
Sigo adelante con las fuerzas de Dios.
Gracias Juan, Clara, Ceci, Suegra, Diana, Diana y Chone, Dr. Aziz, Fundación Argentina de Transplante Hepático, CFA, CEPB, gracias.
Ayer Dios me volvió a sorprender una vez más. Estuvimos en Buenos Aires la semana pasada. Volvimos el lunes porque estábamos esperando un turno del Hospital Argerich. La doctora Laura es la amiga de Lucas, que permite que le se haga un centellograma con galio 67, allí, porque el del Gutiérrez, no funciona. Como había que esperar más de una semana vinimos Asunción, porque acá estamos mejor, en nuestra casa. La verdad, es que para mi estar allá ya es casi insoportable. No teníamos más dinero, para volver, ni para nada. Pinté y pinté, hasta agotar mis lienzos. No sé como transcurrió esta semana, pero no me faltó nada. Pero bueno el lunes, Lucas tiene que estar en Buenos Aires otra vez, y no tenia como cubrir los pasajes. Valga la aclaración, no tenía. Pasado. Otra vez Dios tocó el corazón de la gente, y gente que yo no me esperaba, es más gente que yo no conocía. Ayer Dios me regaló unas cuantas amigas. Mujeres hermosas por dentro y por fuera, que organizaron una merienda para ayudarme. Es innumerable la gente que hasta hoy nos ha ayudado y es impresionante cuando uno ve tanto amor.
En La Boca, el viernes 12 de junio fue la cena mensual a beneficio de la Fundación Argentina de Transplante Hepático, tuve el privilegio de servir en la cena. Vi los rostros de la gente que con sus aportes, nos han dado un digno hospedaje a mi y a Lucas, y no se a cuantas miles de familias, que en las mismas condiciones necesitaban estar largos periodos de tiempo en Buenos Aires para recibir un tratamiento.
Hay mucha gente solidaria todavía en el mundo. Todavía hay buenos Samaritanos.
Créanme, no es fácil pedir ayuda. Es mejor estar del lado del que da, que del que recibe.
Y como en toda historia de la vida real o de cuentos, siempre hay malos. Y los malos dan miedo. Gente que ha demostrado envidia por lo que recibimos. Gustosa les daría mi lugar.
Pero esta gente que hoy les nombre es como un gran ejército de gente con grandes corazones.
Así que, ahora cuando mi valle se volvió un poco mas oscurito que de costumbre, simplemente prefiero mirar solo las lucecitas que Dios me pone en le camino. Son lucecitas de un gran LED, (¿saben lo que es un LED?) Son esos carteles de luz que forman una gran imagen, se usan en los conciertos, y lugares grandes. Son grandes imágenes compuestas en realidad de muchas lucecitas o bombillas pequeñas.
Esas lucecitas pequeñas, juntas, forman la imagen del Dios invisible, diciéndome, pase lo que pase- Aquí estoy, nunca, estás sola-

2 comentarios:

cyber_ninia dijo...

tiempo sin leerte, sin escribirte y sin saber lucas y ni de ti....mmmm pero no fue xq no quisiera sino por poblemas que se van dando en el camino q no valen la pena mencionar... que Dios los siga colmando de bendiciones...


besos y un gran abrazo para tus nenas y otro mas gigante para mi guerrero valiente....

Elda Cecilia Martinez dijo...

Gracias Ciber ninia!! ya te extrañaba un abrazo de parte de toda mi familia!!

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