Ir al contenido principal

Magi y Oti

Cuando Lucas estaba en medio de quimioterapias y mas quimioterapias el tiempo se hacia largo e interminable. En la FATH (Fundación Argentina de Trasplante Hepático) vivían otras familias, con otras historias.
Con ellos compartíamos los días, las mismas esperanzas de que todo termine para volver a nuestras casas, a nuestra cuidad de origen. Pasábamos meses, y había gente que llevaba allí años.
Con Magi, me identifiqué, teníamos historias muy parecidas.
Ella es docente, y tenia 4 hijos igual que yo. En la fundación vivía con Bruno, su hijo mayor con quien se turnaba para cuidar en el hospital Garrahan a Oti, que se había transplantado de medula, y que después de muchos meses no salía de alta por las complicaciones. Bruno tenia 16 años y era muy amigo de Lucas, le prestaba su celular y jugaba a la ajedrez con él.
Ella, había dejado en Tucumán, al cuidado de sus parientes y del que fuera su esposo a sus dos pequeñas hijas de 2 y 5 años. Cuando las niñas estuvieron de visita por la fundación en Buenos Aires, yo me pegué a ellas, porque me recordaban a mis nenas. A esas nenas les faltaba mamá, a mi me faltaban mis nenas.
Oti (Octavio) tenía la edad de Lucas, siete. Magi vivía casi mi misma historia. Había dejado todo, para estar en Buenos Aires, por su hijo. Estaba batallando con Oti. A veces la veía llorar sola en la terraza, y sabia perfectamente lo que sentía.
Un lunes me contó que viajaba a Tucumán porque sus nenas lloraban por ella. Entonces vino el papá de Oti, y ella se fue, pero antes de irse me dijo que tenia miedo que mientras ella no esté le pase algo a Oti. Así con el corazón partido, se fue. El jueves la mandaron llamar de urgencia. El viernes llego a las 9 de la mañana, y tres horas después Oti murió en sus brazos. La esperó. Raras veces lloro cuando escribo el blog, pero este recuerdo me hace llorar. Me abrazó y lloró, y me dijo que Dios no existía, y si existía era muy malo. Yo simplemente me quede sin palabras. Me dijo que Oti le pidió conocer el mar, y nunca lo llevó. Me hizo prometer que llevaría Lucas a conocer el mar. -‘Que no te pase lo que a mi, hace lo que sea,  pero llévalo’-
Vi como juntaba sus cosas, la habitación que durante meses fue su casa, para regresar sin Oti.
Fue ese día cuando yo me di cuenta que nunca había pensado en la posibilidad de volver a Paraguay sin Lucas. Literalmente estaba en su piel, fue insoportable, me destrozó.
Hoy le dedico mi entrada a Magi, una luchadora como yo, que nunca voy a olvidar, y a la memoria de Octavio, quien después de mucho dolor al fin descansó.

Comentarios

Anónimo dijo…
Muchas gracias amiga! Soy Mayi y hoy despues de tanto tiempo puedo leer esto en tu blog. No te imaginas la emoción q tengo, todos los recuerdos en mi. Te quiero mucho! un abrazo enorme!

Entradas más populares de este blog

Sufrir

Hoy en CFA Radio hablé del proceso que pasamos cuando Lucas se enfermó de cáncer.
Es muy fácil juzgar con liviandad el sufrimiento. El padecimiento no tiene una explicación lógica como muchos otros misterios de la vida no lo tienen. Sabemos que Dios quiere que estemos siempre bien, y lo dice en innumerables versos, también sabemos que la Biblia es un todo que no funciona “por partes” (texto sin contexto= pretexto) Hemos de enfrentar situaciones dolorosas las entendamos o no. Tarde o temprano vamos a exponernos en mayor o menor medida a alguna circunstancia complicada, difícil y hasta irreparable. El asunto crucial no es tener la salida del problema, el punto es como lo vivimos. Si Dios permite o no el sufrimiento en nuestras vidas creo que no es nuestro negocio averiguarlo. Con más razón todavía si hablamos de enfrentar la pérdida irremediable. Lázaro resucitó, con el propósito de mostrarel poder de Jesús pero algún día, mes o año posterior a  ese impresionante suceso se murió, ni lo d…

Soy experta

Hoy estaba en el supermercado seleccionando verduras y en ese contexto llegó este post a mi cabeza. Repollo, tomates a diez mil guaraníes el kilo, olores y colores, ese fue el detonante inspirador.  Todo comenzó cuando estiré del rollo ese de donde se desprenden las bolsas de polietileno. La corté de un solo tiro. Eso no es fácil, son años. Después encontré papel higiénico de oferta, mientras calculaba los ingredientes que me faltaban y hacía las cuentas mentales para no comprar lo que estoy segura es más económico en otros comercios. Al salir de ahí fui a dos lugares más, un distribuidor de lácteos y otro supermercado. Casi todos los días hago eso, si no lo hago yo, envío a alguno de mis hijos teniendo en mi mente cada góndola y precio, cada vendedor callejero y sus horarios. Además, manejo los “metadatos” (información de la información) Y un diagrama de flujo mental que me dice en segundos las posibilidades de cambiar o no la característica del producto o no según presupuesto o exist…

No, no trabajo…

Hace unas semanas empecé a hacer usufructo de uno de los premios más importantes y más difíciles de usar que recibí. Estoy estudiando Ciencias de la Comunicación. Soy comunicadora autodidacta, pero no periodista con un titulo.   No me está siendo para nada fácil, y no hablo de estudiar, leer o entregar tareas. Y Precisamente este nuevo ambiente “Universitario” en el que me muevo y al que estoy volviendo después de unos años, me ha confrontado con esta pregunta perturbadora, que  desató este post. Cuando entablo una conversación con cualquier persona, sin importar edad, o condición, aparece como regla de cortesía la preguntita esa   ¿trabajas? Y…A ver 5:30 a 6:00  Levantarse y preparar 4 desayunos, y tres uniformes, a veces cuatro si uno considera la ropa del marido. (Cocinera, limpiadora, secretaria personal) 6:00 Mientras busco el libro perdido del día, o el zapato con vida propia que se escapo de la casa, o la toallita del jardín que salió de la mochila…escucho los relatos…