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YO SOY

Parece redundante, pero es así. La falta de fe y confianza, se debe a que miramos más nuestros problemas que a Yo Soy. No se si saben que el día que Moisés le pregunto a Dios, como debería presentarlo, ante la gente; Dios le dijo diles que Yo Soy te envió. Es el nombre de Dios.
YO SOY, quiere decir que el Es, el mismo de ayer, no cambió nada, y no va cambiar. El no era, es.
Estuve desalentada, y eso es a causa de no haber recordado continuamente que Él es el mismo que estuvo conmigo en cada difícil momento de mi vida, y no porque yo haya dejado de confiar en Él el haya cambiado. O tenga menos Poder. Si vivimos temerosos es porque creemos que nuestro Dios se duerme, se va un rato, se olvida, no nos presta atención o no puede algo. El hizo en mi vida grandes milagros. No importa cuanto intenten convencerme que lo que me paso es fruto de la fortuna. Hay asuntos que no tienen explicación lógica, o racional, y me sucedieron a mi, y fue la respuesta de Dios. Lo vi, lo sentí, lo viví. Hoy pensando en los muchos milagros que Dios hizo en mi vida, el mismo me recordó eso, YO SOY. Es el mismo, y hará hoy milagros iguales o mayores a quien se atreva a creer que el es  Dios. Miren, Moisés, vio que la zarza estaba en llamas y no se quemaba, poco milagro comparado a ver como el agua se convertía en sangre, o como una rama se convertía en víbora. Pero el Faraón no creyó nada a pesar de que vio lo mismo. El tenía sus dioses. Y sus dioses no pudieron salvarlo, ni a su hijo. Así que no esta tampoco en ver milagros. Si no  creer en el verdadero Dios. Este verdadero Dios que conocí cuando creí que Jesús, Dios mismo, me autorizó a ser su hija y su amiga.


¡Digamos con orgullo que no hay otro Dios aparte del nuestro! ¡Alegrémonos de corazón todos los que adoramos a Dios!
4 Acerquémonos a nuestro poderoso Dios, y procuremos agradarle siempre.
5 Hagamos memoria de las maravillas que nuestro Dios ha realizado; recordemos sus milagros y los mandamientos que nos dio.


Eso dice el Salmo 105, en la Biblia.

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