Ir al contenido principal

Como el primer dia...

Saben, yo creía que era exagerada, cuando pensaba en lo que le paso a Lucas; (digo lo que le pasó, porque anda muy bien ahora);  A veces, me duele, como si fuera el primer día. El día del diagnóstico.
Pero hablando con una amiga, mamá de Lautaro, me hizo ver que mi dolor era normal. Ella se siente igual.
Hace un año y tres meses que no necesita hacer quimioterapia, ni ningún tratamiento.
Seria bueno poder olvidarlo. Pero esta ahí, latente.
El agradecimiento a Dios es constante, pero el dolor no se va. Si a uno no le sucede, esta fuera de poder sentirlo. A mí me pasaba. Era tan lejano todo esto hasta que me sucedió.
Mi marido ni siquiera puede leer lo que yo escribo aquí porque me dice que no quiere ni acordarse, quiere olvidarlo todo.
Pero para las madres es diferente. Comparto eso con ustedes hoy, a pesar de todos los milagros que recibí, porque el miedo esta ahí.
Es simplemente, la reacción normal de un corazón lastimado. Y a mis amigas, cuyos hijos no padecieron cáncer, pero tienen otras luchas, como Dany, que tiene una nena con espina bífida, no saben, como las entiendo.

Dios entiende nuestro miedo. Yo conozco a Dios. Suena raro pero es así, lo conozco.
Dios, el de la Biblia, es una persona con sentimientos. Créanme, entiende a las mujeres. Y les puedo decir, que está con ustedes. Sabe porque lloramos, porque tenemos miedo, sabe porqué queremos cosas que no son aparentemente importantes, pero para nuestros sentimientos lo son.
Hoy recibí un regalo, saben estaba re preocupada porque mi hija tenía que viajar, (egresados) y yo no tenia el dinero.
Y sí, un viaje de excursión no es importante, considerando que, tengo deudas, que Lucas tiene que viajar que debo el colegio,  ¿sigo?
Una excursión no es nada, si pensamos que hay que gastar en los controles de Lucas y bla bla.
Pero para mi corazón de madre, era importantísimo.
Ayer me hablaron del colegio de Lucas, tengo que pagar las cuotas atrasadas.
Lucas tiene que viajar a su control la semana que viene. No tenia nada resuelto.
Decidí simplemente no darme permiso para amargarme, para sentirme mal. Ni para quejarme.
Hoy recibí la noticia de que Diana una amiga, le regalaba a mi hija su viaje.
Anoche en mi grupo de oración, oraron por mí. Y hoy recibí estos regalos.
No cambian la vida, me faltan muchas cosas, y si tuviera que pedir algo, eso seria no haber vivido nada de esto. Pero me hacen recordar una cosa muy cierta.
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
En la Biblia en el libro que se llama Isaías capitulo 51, verso 10
Fíjense que dice siempre.
Como el dolor del primer día, así Dios esta conmigo como el primer día.


Comentarios

Marijo dijo…
Linda, tus experincias son tan reales y las sabés trasmitir con tanta simpleza... Desearía que todo el que sufre pueda tener oportunidad de acceder a este blog tan reconforntante, tan real, de carne y hueso.
Te hacés querer por ser tan genuina.
Estimada Elda,no podria ser de otro modo.
Tome una dulce fruta y sirvasela y piense en esto: Dios es soberano.

Entradas más populares de este blog

Diez años

No sé qué fue lo que desató el recuerdo. Tal vez, este dolor de muela que no me deja dormir. Un tratamiento de conducto complicado. Algún rostro, algo que leí. Sin embargo ya me traiciona la memoria y no recuerdo algunos nombres, se me empezaron a borrar los detalles, es que pasaron diez años ¡diez años!.. Tuve que tomar decisiones que traerían consecuencias pero no tenía  tiempo para analizarlas o siquiera pensar en ellas. Cientos de voces diciéndome que hacer y qué no. Juicios. Apoyo incondicional, ayuda, indiferencia. Meses de confusión, miedo, confianza, fe, impaciencia, buscando en el futuro, un “hoy”. Trato de recordar sin revisar mi libretita donde documenté los hechos. Y qué bueno que sin ella, no me acuerde. Pero lo que no me olvido son los sentimientos, esos no se pueden editar. Los meses medidos con reloj de arena. Interminables pasillos de hospital. Llantos. Los llantos de los niños, los que no se dejaban poner la vía, esos no eran peores que los de las madres y padres. E…

No, no trabajo…

Hace unas semanas empecé a hacer usufructo de uno de los premios más importantes y más difíciles de usar que recibí. Estoy estudiando Ciencias de la Comunicación. Soy comunicadora autodidacta, pero no periodista con un titulo.   No me está siendo para nada fácil, y no hablo de estudiar, leer o entregar tareas. Y Precisamente este nuevo ambiente “Universitario” en el que me muevo y al que estoy volviendo después de unos años, me ha confrontado con esta pregunta perturbadora, que  desató este post. Cuando entablo una conversación con cualquier persona, sin importar edad, o condición, aparece como regla de cortesía la preguntita esa   ¿trabajas? Y…A ver 5:30 a 6:00  Levantarse y preparar 4 desayunos, y tres uniformes, a veces cuatro si uno considera la ropa del marido. (Cocinera, limpiadora, secretaria personal) 6:00 Mientras busco el libro perdido del día, o el zapato con vida propia que se escapo de la casa, o la toallita del jardín que salió de la mochila…escucho los relatos…

Sufrir

Hoy en CFA Radio hablé del proceso que pasamos cuando Lucas se enfermó de cáncer.
Es muy fácil juzgar con liviandad el sufrimiento. El padecimiento no tiene una explicación lógica como muchos otros misterios de la vida no lo tienen. Sabemos que Dios quiere que estemos siempre bien, y lo dice en innumerables versos, también sabemos que la Biblia es un todo que no funciona “por partes” (texto sin contexto= pretexto) Hemos de enfrentar situaciones dolorosas las entendamos o no. Tarde o temprano vamos a exponernos en mayor o menor medida a alguna circunstancia complicada, difícil y hasta irreparable. El asunto crucial no es tener la salida del problema, el punto es como lo vivimos. Si Dios permite o no el sufrimiento en nuestras vidas creo que no es nuestro negocio averiguarlo. Con más razón todavía si hablamos de enfrentar la pérdida irremediable. Lázaro resucitó, con el propósito de mostrarel poder de Jesús pero algún día, mes o año posterior a  ese impresionante suceso se murió, ni lo d…