sábado, 30 de mayo de 2009

Despropósito

Anoche visité a un amigo, el está librando su batalla por la vida. Una parálisis, en todo el cuerpo.
El era jugador de Rugby. Y hoy está luchando. 
Yo le  leí  la historia de Job, un libro de la Biblia.
Y me llamó la atención, una palabra en un verso de aquella historia: ''Despropósito"
Según la Real Academia Española, despropósito es: Dicho o hecho fuera de razón, de sentido o de conveniencia.
Algunos de los sinónimos son: desatino, contrasentido y disparate.

El verso dice: 
1:22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno. 

Job, no le cuestionó a Dios el porqué de la situación aun cuando estaba tan mal. 
Porque sabía que había un propósito. Dios siempre tiene un ''para qué''.
Eso siempre me lo dice mi esposo, no se pregunta el porqué si no el ''para que''.
Job sabía que Dios tenía una razón, porque no dudaba de la soberanía de Dios, y de su absoluto amor, que no permitiría que sus hijos sufran sin propósito. Dios nos ama, y no quiere que suframos. Si pudiéramos confiar plenamente es esa premisa, no dudaríamos de que las cosas que nos suceden tienen siempre un para qué.
Solo descansar en esa promesa de Dios, cambiaría nuestra visión del sufrimiento. 
Se puede estar triste. Job maldijo el día en que nació. Y se quejó mucho. Pero nunca dudó de los propósitos de Dios. Yo le dije a mi amigo, no sé porque estás enfermo, pero si hay un para qué lo estás. No sé por qué perdiste un trabajo, no sé por qué te engañó tu espos@, o te robaron algo, o te lastimaron, o hablaron mal de vos o tenés a alguien enfermo. Pero si estás pasando por algún sufrimiento, tenés que buscar el para qué, y no estresarte buscando un porqué, que tal vez nunca sepas. 
Porque según yo creo Job, jamás se enteró de todo lo que sucedió en los lugares celestes en cuanto a su vida.  
Cuando llegamos a Buenos Aires con Lucas, yo me fui a la casa de una tía donde creí que íbamos a  poder hospedarnos. Pero no fue así. A los dos días me pidieron que me vaya, literalmente estaba en la calle con mi hijo enfermo. Llamé a una amiga que me había ofrecido su ayuda, y nos alojamos en el departamento de una anciana amorosa, llamada María. Pero aunque María quería ayudarnos, las cosas se pusieron difíciles, y bueno con mucha razón, Lucas y yo estábamos invadiendo la privacidad de un hogar. De un día para el otro volvimos a quedarnos en la calle. Lloré mucho, pensé que no tenía posibilidades de quedarme en Buenos Aires, y le pedí a Dios su ayuda. Al día siguiente a través de la fundación Flexer, recibí guía y ayuda, y encontramos el lugar que sería nuestra segunda casa, y allí me sucedieron muchas cosas, que cambiaron mi vida, y la de Lucas. Nunca estuve desamparada, y todo lo que me sucedió tenia un para qué, como en la vida de Job.



jueves, 28 de mayo de 2009

Hoy quiero ser feliz


¿Saben que hay días en los que uno no se quiere acordar de lo mucho que sufrió?
Hay días en los que no quiero ni pensar, solo estar agradecida por lo que tengo.
Agradecida por que soy una privilegiada.
Agradecida porque tengo tres hermosas hijas y un hijo.
Agradecida porque no me merezco nada de lo que tengo, pero lo tengo porque Dios me lo regaló.
Agradecida por las personas hermosas que Dios me pone en el camino, porque tengo amigos muy especiales.
Tengo a donde correr si quiero llorar, tengo quien aguante mis locuras en línea,  tengo con quien  tomar un café fuera de mi mundo de ama de casa, tengo quien frene su vida, por mí, para que yo me sienta mejor.
Eso no tiene precio.
A mis amigos hoy les dedico esta entrada. Ellos saben quienes son. 
A vos porque me permitiste llorar en tus hombros, a vos que me enseñaste a vestirme elegante, a vos que me estás enseñando a defenderme, a vos que me diste tres sopapos (espirituales) para que yo entienda lo que no entendía, a vos que me regalaste algo que deseaba mucho, a vos que cuidaste a mi hijo, a vos que venís a mi casa, a vos que caminas conmigo en la lluvia.
A vos con quien puedo compartir mis secretos, a vos porque me identifico con vos y tus luchas.
A vos con quien comparto mis locuras.
Y una lista interminable más. A ustedes, gracias. 
Son importantísimos para mí.
Es Dios abrazándome en el cuerpo de ustedes.
Les regalo una flor, que yo misma pinté.




Quien de veras te ama
    te reprenderá abiertamente.
   Más te quiere tu amigo cuando te hiere
    que tu enemigo cuando te besa.
Proverbios 27:5-6

sábado, 23 de mayo de 2009

Fe, nada más que fe

Fe, es creer sin entender nada. En eso soy experta, nunca entiendo nada.
Entré en conflicto hace unos días. El conflicto de aceptar el sufrimiento o no, de creer que alguien puede morir o no, si Jesús pasara por al lado de su cama de enfermo. ¿Quedaría algún enfermo, en esa condición?
¿Tenemos poca fe por eso seguimos enfermos? ¿Dios quiere que suframos?
Que sé yo. Solo sé que cuando le pregunté  a Dios.  (Y perdónenme aquellos a quienes les molesta esta mística terminología -''Dios me dijo''-)
Pero creo que fue así. Aunque no tengo el celular de Dios. 
Dios no quiere que estemos mal. Y punto. Por qué sucede, no sé. Solo sé porque me sucedió a mí. 
No es fórmula, no sé porqué les pasa a los otros. Pero a mi me sucedió con algún fin.
Aprendí a valorar las cosas importantes de la VIDA. Dejé de preocuparme,  por la ropa por la comida o el transporte o el estudio, porque ahora me importa el cuerpo, la mente, los afectos, la sabiduría más que el conocimiento. Y la revelación de Dios a diario más que la acumulación de versículos sin sentido. 
Todo lo que me sucedió me enseñó a ver diferente la vida.
Job dice al finalizar su sufrimiento: ''de oídas te había oído pero ahora mis ojos te ven'' eso lo dijo un hombre a quien se le había muerto toda su familia. Quedó sin nada y además con sarna, después de haber sido un hombre poderoso. Sus amigos lo juzgaron hasta más no poder, creían que Job estaba así porque se lo merecía. Nadie sabía lo que estaba en la mente de Dios al respecto del sufrimiento de Job. Así como nadie puede saber que tiene Dios en mente en cuanto a su propio sufrimiento.
Dios habla, le pese a quien el pese.
Además, aprendí a creer diferente. Como Job. 
Y ahora cuando termine de escribir salgo para un hospital a visitar a un nuevo amigo que tengo, que tiene una enfermedad Terminal. Pero él se quiere curar. Y yo creo que puede. Porque según Dios, solo eso es necesario para curarse de cualquier cosa o para conseguir lo inalcanzable, quererlo y creerlo. Y yo me juego por Dios, yo creo que mi amigo va salir de allí, y va volver a jugar Rugby. Por eso voy todos los días porque lo creo. Y yo voy hacer agujeros en el techo si es necesario. Por eso creo que Dios permitió que me pase esto para ayudar a otros que sufren y no saben que Dios quiere sanarlos. De a poco tal vez como a mi Lucas con esfuerzo. Y hay que atreverse a creer.
Esta en la Biblia:
Cuando descendió del monte, le siguió mucha gente.
Y he aquí vino un leproso y se postró ante él diciendo: — ¡Señor, si quieres, puedes limpiarme!
Jesús extendió la mano y le tocó diciendo: —Quiero. ¡Sé limpio! Y al instante quedó limpio de la lepra.
Mateo 40:8:1 - 40:8:4

Cuenta San Marcos que en cierta ocasión en la que los discípulos no habían podido curar a un niño epiléptico, Jesús protesta diciendo: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes?, ¿hasta cuándo tendré que soportarlos?". Y ante la petición del padre que le dice: "Si algo puedes, ten lástima de nosotros", Jesús le replicó: "¡Qué es eso de 'si puedes'! Todo es posible para el que tiene fe". Y en seguida curó al niño.
 Jesús, pues, fundamenta su "poder" en la fe que le anima. El es el que cree con fe ilimitada. Por eso puede curar al niño, porque "todo es posible para el que tiene fe". La fuerza con la que él actúa es la fuerza de Dios, que anida en todo hombre que tiene fe en él.
MC 9,19.22-23
Y no olviden que el paralítico se curo porque sus amigos tuvieron fe...
Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. - Marcos 2:5
Tenemos que ser estimulo para la fe, nosotros tenemos que hacer los agujeros en todos lo techos.

sábado, 16 de mayo de 2009

Seguir creyendo

La fe y la razón son dos formas de convicción que subsisten con más o menos grado de conflicto, o de compatibilidad. La fe generalmente es definida como cualquier creencia que no esté basada en la evidencia y/o la razón, o como la creencia que no puede ser entendida. Mientras que razón es la creencia fundada en la lógica y/o la evidencia.
según Wilkipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Fe_(Filosofía)
La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven (La Biblia, libro de Hebreos capitulo 11)
Tener fe significa creer que uno ya tiene lo que no ve y lo que no es probable.
Ayer fue el día de las madres, sin duda fue un día muy especial para mí.
Hace un año yo estaba en una situación muy diferente a este presente maravilloso que hoy tengo. 
Creo que mi historia quedó en que Lucas se puso mal y tosía otra vez. Todo empezaba de nuevo. Lucas tenía orden de hacerse radioterapia, pero los doctores especialistas se opusieron a realizarle el tratamiento. Y su doctora insistía en que lo hagan. La discusión terminó en un mes sin que Lucas tuviera ningún tratamiento, y la tos empeoraba. Sin norte, volví a orar y le pedí al Señor que me abra una puerta o una ventana, alguna luz que me guíe a hacer algo, no podía quedarme así, ante el desacuerdo de los médicos en el desconcierto total. Eso sucedió un viernes. Oré toda la noche porque la tos de Lucas ya no me dejaba pegar un ojo. El Sábado, los padres de Valentina, compañerita de colegio de Lucas, vinieron a visitarlo, y allí Claudia después de escuchar mi desesperación, me recomendó...-''No pensaste llevarlo al Garraham?''- ''Allá, tratan muy bien a los paraguayos.... ’’-
Yo no soy paraguaya, le dije, soy argentina. A lo que mi amiga, (porque desde ese día Claudia es mi amiga) me contestó: ¿y qué hacés acá todavía? Era la puerta y la luz que le pedí a Dios.
Apenas se fueron empecé a hacer preparativos para mi inminente viaje, no pensé nada, no medí, no me pregunté por mis otras nenas o que podía pasar con mi esposo.
Solo me puse a preparar lo que necesitaba. El lunes me fui al Consulado argentino a pedir guía para ir, me recomendaron que vaya al Hospital de niños Ricardo Gutiérrez, porque ellos eran más accesibles, el Garay, está muy lleno y a veces se dificulta un poco todo. Llamé al Gutiérrez, y allí comenzaron los milagros que me seguían diciendo de parte de Dios, yo estoy en esto, seguí nomás. El contestador no funcionaba, así que hable directamente con Claudia, una doctora de la guardia. (otro ángel). Ella me escuchó atentamente, y personalmente se encargó de hablar con los oncólogos, me pidieron un fax con los datos de  Lucas y lo que le habían hecho hasta ahora. Claudia me dio cortésmente su celular y pude llamarla para que me confirme que los oncólogos me recibían allá cuanto antes. Me dio algunos datos de lo que debía llevar. El martes me confirmaba que nos esperaban, el miércoles donde trabajaba mi esposo nos confirmaban que nos ayudaban a comprar los pasajes de avión, y Virina mi hermana, me traía un dinero para que no me falte allá con que moverme. Ella lo hizo sin que yo se lo pidiera. Y no le sobra, hizo un préstamo. Yo sé que Dios le va dar cien veces más. El jueves llegamos a Buenos Aires y el viernes de mañana estábamos en el Gutiérrez. Estábamos a mil ochocientos kilómetros de nuestra casa. Yo no le había contado a mi suegra lo de la tos de Lucas para que no se desespere. Pero ella se daba cuenta de lo que me pasaba. El día que le dije que me iba a Buenos Aires y la necesitaba sentí su apoyo incondicional. Eso significaba mucho. Hasta ese momento no se había involucrado tanto como para tomar semejante responsabilidad y carga. Ella aceptó quedarse a cargo de mis tres hijas. No es tan fácil como suena. Ella no tenía la salud necesaria para cuidar a una preadolescente, una preescolar y un bebe, pero accedió sin pensar nada. Ella estaba conmigo en la misión de salvar a Lucas como sea. Así que valientemente, solo tomó mi lugar. Y desde ese día paso a ser la madre de mis hijas. Nadie como ella, pudo haber hecho mejor ese trabajo. Es más, creo que lo hace mejor que yo, en muchas áreas. Creo que Dios le dio juventud otra vez, le dio fuerzas y paciencia, porque no solo tomo el desafío de tener tres hijas si no que volvió a tener a su hijo como antes, y eso significa más trabajo.
Ya no había hijos en la casa, mi último cuñado soltero se estaba por casar, y ella ya entraba en la etapa en que tenia que descansar. Pero decidió ayudarme en esto. Si no fuera por ella yo no me hubiera podido sostener.
Ambas pensábamos que esto era un tiempito, la radiación, se hacia en un mes, yo creí que me iba, le hacían rayos y en un mes volvíamos. Pero Dios tenía otros planes para mí.
El viernes al verlo, solo me dijeron que estaba muy mal. Lo sabía, la tos, era lo que yo pensaba. Me explicaron que teníamos que empezar un tratamiento con quimioterapia otra vez, se le llama tratamiento de Rescate, porque Lucas tenía una recaída.
Mi ilógica pregunta. ¿Cuánto tiempo cree que tenemos que quedarnos? -''y por lo menos seis meses''- Respiré hondo. El detalle es que  no pregunté las posibilidades que tenía Lucas de salvarse, escuché que no sabíamos si iba resistir el tratamiento, pero sólo pregunté cuánto tiempo nos quedaríamos, Yo creía que Lucas y yo volveríamos juntos.
Tampoco teníamos donde vivir, o cómo sostenernos allá, pero nada, estaba bien claro en mi mente, ese día no muy lejano en que volvería a estar con Lucas sano en mi casa. Acá está hoy, ayer fue el día de las madres y me regaló un florero, que redimió uno que me rompió con la pelota el otro día, no lo hizo él, se nota que lo hizo la  maestra, pero ¡qué hermoso regalito!
Una mariposa, goma Eva y purpurina, obra maestra de un Sol que va a  primer grado, y una muñeca cosida por las manos de mi hermosa adolescente.
El año pasado no fue un Día de la madre muy interesante. Allí solo luchaba, hoy disfruto, y les aseguro señores que estoy ¡MUY  FELIZ!

domingo, 10 de mayo de 2009

Sigan, la vida lo vale

Ayer estuve en una reunión donde se agasajaba a las madres.
Fue muy lindo, pude abrazar, llorar y orar por una mujer que está luchando contra el cáncer. Y me dijo la misma frase que Lucas una vez escribió: -"no quiero hacer más quimioterapia"-
Dios mío como la entiendo. Yo sé lo que sufren, el cuerpo se les desploma, el malestar es terrible, y el dolor de las vías. Pero tienen que seguir.
Lucas y yo pudimos. Yo como mamá pasé por el dolor de escuchar a mi hijo pedirme socorro a gritos para que no lo pinchen o no le hagan una punción, una vez no aguanté y lloré tanto como él, pero mientras lloraba le apretaba el brazo con una mano y con la otra lo sostenía para que no se mueva. Hasta que los médicos terminaron su trabajo. Pero si lo atajé fuerte fue porque lo atajé a la vida.
Llorando por su dolor pero con toda la resistencia de mi cuerpo lo atajé una y otra vez a esta vida. Parecía que no iba terminar nunca, pero se terminó. No hay que decaer. Duele pero hay que seguir. No sé por lo que estarás pasando mi amigo lector, pero te aseguro que lo que estás sufriendo va pasar. Un día vas a mirar atrás, y vas a ver que tu presente es maravilloso. Que fuiste valiente en el peor momento. Que Dios te acompañó, aunque parecía que estabas solo.
La Biblia dice

9 El Señor es refugio de los oprimidos; es su baluarte en momentos de angustia.
10 En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan.
Salmos 9:9 y 10

También se me acercó al final de la reunión, una mujer, que me pidió perdón.
¿Por qué habría de pedirme alguien del público perdón?
Ella me dijo soy Pediatra, y quiero pedirte perdón en nombre de todos los médicos. Yo le dije que ya no era necesario, hacia tiempo Dios me había hablado de ellos y vaya que los perdoné, no podría hablar de Dios o de su obra si tuviera rencor u odio en contra de alguna de sus criaturas, el amó a los médicos como me amó a mí, y dio su salud en la cruz para que yo tenga amor hoy por ellos y aun agradecimiento. Y me contó una experiencia que ella le pesaba en el corazón.
Un día ella estaba de guardia, y dos niños tenían que entrar a Terapia intensiva. Pero solo había una cama, un lugar. Uno de los niños era un indígena de la calle, y otro un niño con su mamá. Eligieron al niño que tenia su mamá, porque nadie iba reclamar por la vida del indígena. Esa noche ella lloró por la decisión que tuvo que tomar. Pero ahí no termina la historia, el pequeño indígena se recuperó sin terapia, para quien no hubo lugar pero si hubo un milagro.
A los médicos de Paraguay les digo, que no se imaginan lo especiales que son para Dios. Porque realmente hacen milagros. Trabajan sin recursos, sin insumos, sin la tecnología necesaria, pero aun así siguen, porque aman la vida. Dios los bendiga, y los levante para que un día la medicina paraguaya se destaque entre el mundo, y ustedes serán los protagonistas. Yo sé que así va ser. Y Dios seguirá ayudándolos con milagros. Yo desde acá levanto una oración, de bendición sobre ustedes. Y cualquier decisión que hayan tomado y les pese, sepan que en la cruz fue perdonada. Si lo hicieron con el corazón, y porque hacen lo humanamente posible. Lo demás lo hace Dios.

La Biblia dice: en Colosenses capitulo 3 versos 23 y 24

23Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor Jesucristo y no a la gente.
24Porque ya saben que Dios les dará en recompensa parte de la herencia que ha prometido a su pueblo. Recuerden que sirven a Cristo, que es su verdadero dueño.

viernes, 8 de mayo de 2009

La pura verdad



Hoy una amiga estaba un poquito desanimada. Ella tiene problemas. ¿Quién no los tiene, no? Unos más graves que otros pero.
Y cuesta pensar en que Dios nos cuida cuando estamos en problemas. Cuesta creer que las cosas van a mejorar, cuando está todo color de hormiga.
Entiendo eso porque lo viví. Entonces ella me dijo mientras me contaba algo así como - ''suena lindo pero la realidad es otra''-
A lo que le respondí: La realidad dice: Lucas tenía cáncer.
Con lo cual es muy poco probable su buen estado de salud.La realidad dice que yo debería estar con un hijo menos, y que mi economía débil fue destrozada por los gastos que la enfermedad produjo. La realidad dice que yo debería estar destruida, por un futuro incierto.
Pero para caminar sobre el agua, no se debe mirar la esa realidad
La Pura verdad es otra
Mi Realidad dice que Lucas esta re sano, y si lo ven sabrán que es así, aunque tenga que esperar 4 años y medio más de controles, que me lo confirmen cada tres meses.
La realidad es que Dios me sostuvo, y que aún lo hace. Que me mostró la forma de sostenerme, que me provee de mis necesidades milagrosamente. Que mis cuadros se venden no sé ni como.
La realidad dice que soy y seré feliz, porque así lo quiere Dios. La realidad es que hace unos días cuando no tenía un centavo y solo me quedaba el dinero exacto para hacer mi viaje a Buenos Aires con Lucas, Dios me regaló de la mano de una familia que yo no conocía, mil dólares americanos. La realidad es que aunque me hayan pasado cosas muy feas, hoy estoy acá tratando de ayudar con mis palabras a otros que no pueden ver la realidad.
A Pedro el apóstol de Jesús le pasó eso, caminó sobre el agua, pero en un momento miro la realidad, que era real, cierto, mucha agua y profunda abajo de él, y la física dice que tendría que estar abajo, entonces se empezó a hundir. Porque vio la realidad.

28 Entonces Pedro le respondió:
--Señor, si realmente eres tú, ordena que yo camine también sobre el agua y vaya hasta donde tú estás.
29 Y Jesús le dijo:
--¡Ven!
De inmediato Pedro bajó de la barca. Caminó sobre el agua y fue hacia Jesús.
30Pero cuando sintió la fuerza del viento, tuvo miedo. Allí mismo empezó a hundirse, y gritó:
--¡Señor, sálvame!
31 Entonces Jesús extendió su brazo, agarró a Pedro y le dijo:
--Pedro, tú confías muy poco en mí. ¿Por qué dudaste?
Esto esta en Mateo capitulo 14, es el Nuevo Testamento en la Biblia...los numéricos antes de la frases son los versos.
http://www.biblegateway.com/passage/?book_id=47&chapter=14&version=57
No sé por lo que estés pasando hoy, tal vez la realidad sea difícil, como lo es la mía. Pero al igual que yo, te animo a mirar la otra realidad.La realidad de la fe. La que hace caminar sobre el agua. La verdadera realidad difícil de ver. Porque la otra es fácil. Es fácil darse por vencido porque la realidad es difícil o negra.
Pero yo sé que Dios quiere verte caminando sobre al agua, venciendo al cáncer o a cualquier enfermedad, venciendo la falta de trabajo, la falta de amor, la falta de salud, la falta de ánimo y de fe. Todo eso mientras dure, será el agua debajo de tus pies que solo demostraran que la física y la ciencia se tienen que callar cuando Jesús aparece.
Como este cáncer, es solo la ciencia callando ante mi inquieto milagro, mi Lucas.

jueves, 7 de mayo de 2009

Un sufrimiento es igual a muchos pequeños sufrimientos

Las mujeres hacemos muchas cosas a la vez, y una situación tan grave como esta, sin duda cambia todo lo demás. La enfermedad de Lucas cambió muchas cosas. Me sentía culpable por no tener tiempo para mis nenas, y mucho menos para mi esposo. Todos sabemos que el asunto era ''de vida o muerte'', pero aunque todo esta justificado, cambian las relaciones. Primero creo que uno espera mucho más de los familiares, esposo y otros cercanos, porque piensa erróneamente que ellos tienen que contenernos. Nos olvidamos que ellos luchan también con su perspectiva del asunto y su propio sufrimiento. Los hombres sufren diferente que las mujeres ellos no exteriorizan tanto, no lloran tanto, no hablan. Pero sufren. Y por otro lado el estrés emocional, el miedo a la pérdida, el no saber que pasaría, cuanto tiempo va durar todo esto. Otra cosa que hay que sobrellevar es el pedido de los doctores o más bien la orden, "no demuestres debilidad ni llores frente al enfermo, porque si el te ve destrozada, caerán sus fuerzas para pelear"-
También las interminables listas de consejos. Así como la gente me llenaba de un amor que yo no sabía que tenían por mi hijo, por mi esposo o aun por mi familia. Así también sentí la abrumadora avalancha de fórmulas para salir del problema. Igualito que con Job.
Llegué a escuchar cosas terribles. Desde que busque el ''pecado'' por el cual estaba recibiendo el castigo, hasta dudas sobre mi ''digno manejo del dinero que me daban para ayudarnos''. Es parte del proceso. Como con Job, siempre había alguien dispuesto a acusar.
Yo aprendí mucho. Aprendí que cuando alguien sufre solo necesita un gran abrazo una palabra de fe, un consuelo. Jesús era así. Que lloren con vos. Que aunque no puedan entender el ''porqué'' sin embargo puedan ver en el que sufre una oportunidad para sembrar amor.
Muchos lo hicieron, preocupándose por mis necesidades, hasta en los más pequeños detalles.
Encontré que tenía miles de amigos que me protegían. Y sé que cuando veo a una persona pasar por un gran dolor, lo último que tengo que hacer es preguntar por qué le paso eso. Esa explicación no es necesaria. Lo que sí es necesario es que yo pueda llevar consuelo a esa persona. Un balón de oxigeno espiritual, fe, alegría, una mano, para compensar la que se le ha cortado, llámese tiempo, dinero, o lo que sea. Tampoco me corresponde juzgar lo que hace con lo que le regalo. Un regalo es eso, un regalo. Y si doy mi ofrenda de amor debe ser sin esperar nada a cambio. Yo recibí mucho de todo. De lo bueno y de lo malo. Pero lo recibí con un fin. Ese fin era que aprenda a tratar con los que sufren.
En medio de todos los conflictos emocionales, espirituales, y de toda índole, lo más importante es que una mujer como yo sin ninguna cosa especial, sin características que me hagan diferente, pude seguir adelante de la mano de Dios. Cuando nada de lo que tenía alrededor ya era sostenible, o sea cuando mi mundo ya estaba viniéndose abajo. Allí encontré a Dios, hablándome al oído, dándome su consuelo, su amor, su sostén económico, su fuerza en mi cuerpo. Y, sobre todo, saber que Él sí sabe lo que yo siento.
La Biblia dice:
 Jesús, sacerdote compasivo

 14 Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro gran Sumo Sacerdote que ha entrado en el cielo. Por eso debemos seguir firmes en la fe que profesamos.
15 Pues nuestro Sumo Sacerdote puede compadecerse de nuestra debilidad, porque él también estuvo sometido a las mismas pruebas que nosotros; solo que él jamás pecó.
16Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad.

Esto dice en el libro de Hebreos capitulo 4.
No necesitamos nada más.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Parece que lo escribieron para mi....

Salmo 71
1 Dios mío, en ti he puesto mi confianza;
no me pongas jamás en vergüenza. 

Los invito a leer por completo este salmo, es muy alentador para quien sufre.

martes, 5 de mayo de 2009

Un propósito, un buen fin

La tos seguía y nadie me creía, yo sabía que la tos era el sonido de los ganglios apretando todo otra vez. Y volví a preguntarle a Dios qué pasaba, ¿acaso había visto tantos milagros para que él se lleve tan rápido a mi hijo?
Pero, yo ya empezaba a tener bien claro como funcionaba este feed- back entre Dios y yo. Era cuestión de entender lo que Él esperaba de mí. Dios sabe de qué material fuimos hechos. A cada uno de nosotros, él nos hizo, Él es El Artista. Porque un fabricante hace cosas en serie, Dios, no. Por eso me gusta llamarlo Artista. Como artista sé que cada cuadro que yo pinto es diferente. Aunque todos tienen características mías, también sé, que nunca un cuadro es igual a otro. Aunque haya querido pintar lo mismo. No me sale igual. Así Dios nos hace diferentes. Es por eso que no creo en las fórmulas. El camino es diferente para cada evento en la vida y para cada persona. Tal vez a otras personas Dios les regaló un gran milagro de sanidad instantánea. Y no dudo que aún lo seguirá haciendo. Pero en mi relación personal y única con Él, el proceso tenía que ser largo, así como fue. Y no sé hasta cuando. Ni cómo va seguir. Solo sé que yo aprendí la forma que Dios trata conmigo. El principio es el mismo para todos, Dios no quiere que suframos.
El modo a seguir es ''El Camino'' y eso ya estaba claro hace mucho...Yo soy el Camino, la Verdad y La Vida. Simple, esa es la respuesta, Jesús, en una relación única con cada persona, solo Él puede decirte como seguir.
Lo que pasa es que nosotros pedimos solamente soluciones temporales a nuestros problemas cotidianos, desde económicos hasta graves enfermedades, lo único que pedimos es salir de allí. Muchas veces salir del problema no era el objetivo de Dios, por eso permitió que entráramos en el problema.
El objetivo de Dios es que aprendamos a desarrollar nuestra confianza en Él, dentro del problema. Él sabe cómo nos hizo, hasta donde vamos a soportar. Pero la decisión es nuestra. Solo hay dos caminos dentro del sufrimiento. Uno, es culparnos y culpar a Dios. "Dios no existe por eso me pasan estas cosas", "Dios no me ama", "yo soy buena persona", "no le hago mal a nadie", o cualquiera sea nuestra justificación, para no merecer tal padecimiento, incluso pensar que nos lo merecemos porque somos pecadores es erróneo. Si nos convencemos de que Dios es malo, no lo buscaremos más, y no le permitiremos beneficiarnos. Simplemente nos alejaremos más y más de Él hasta la muerte espiritual. De ahí en más solo llega la amargura y el resentimiento con la vida misma. Por no haber tenido las oportunidades que tuvieron los otros cuya suerte fue mejor. Todo es absoluta mentira. Todos tenemos en la vida algún gran monstruo a quien enfrentar, y Dios nos capacitó para vencer ese obstáculo. Pero la decisión correcta es pensar que si sufrimos es porque el está queriendo que veamos cómo dentro de nuestra incapacidad humana, confiando en él, y poniéndolos en sus manos CIEGAMENTE, podemos superar ese gran monstruo. Mi monstruo se llama cáncer, se llama miedo a que les pase algo a mis hijos, y tengo unos cuantos miedos más, bien fuertes, que me desequilibran. Pero él me entregó los medios para vencer esos monstruos, me dio fe, me dio perseverancia, me hizo valiente cuando yo soy cobarde por naturaleza, me hizo rica siendo pobre, me convirtió en una guerrera de batallas que no creía jamás ni pisar. Pero lo hizo con un propósito. Y hoy cuando aparece algún monstruito, es para que ponga mi fe actuar de nuevo y lo deje a Jesús hacer milagros. Y para que pueda ayudar a otros a superar sus propios monstruos.
En la Biblia dice:

5 Pero Tomás le dijo:
    --Señor, si no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino?
6 Jesús le respondió:
    --Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre.
7 Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre. Y desde ahora lo conocen, porque lo están viendo.

En el libro de Juan capitulo 14

lunes, 4 de mayo de 2009

Mi niño valiente, como te quiero!

Y así, nos íbamos de quimioterapia en quimioterapia. Mi niño valiente, que ya conocía bien, la tortura de las vías. Al recibir las drogas por las venas del brazo, esas venas empiezan a encallarse de tantos agujeros. Esos callos hacen cada vez más dificultoso hacer la vía, para que entiendan, cada vez lo pinchan más veces hasta encontrar una vena que ''refluye'' o sea que va a funcionar como buen canal para que las drogas pasen. Ese momento se convierte en el más difícil de todos, y cuando la vía está hecha, cuidarla para que no se mueva, no trasvase la vena, porque las drogas podrían quemar literalmente la piel, si se salen de allí.
La rutina es así, hay que sacarle sangre bien temprano, para ver como está, si se recuperó de la quimioterapia anterior, si tiene glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas como para aguantar, se les hace quimioterapia ese día, lo que significa, dos pinchazos como mínimo en un día.
Sinceramente estaba harta de que lo pinchen, pero no había opción. Algún médico recomendó un catéter, un aparatito que se le pone en la aorta directamente implantado, que queda abierto, pero con una tapita, de allí se puede sacar sangre y por ahí se puede meter la droga, sin dolor. Pero en nuestro sistema de salud, ese implante es fatal. El 90% de los niños con catéter mueren por infecciones. No hay preparación profesional, ni recursos para abrir el catéter de manera aséptica para evitar infecciones. Así, ante semejante riesgo, lo mejor era seguir aguantando la tortura. Lucas se volvió nervioso, a veces los médicos se quejaban de él, y me pedían que le ponga límites. Hasta el día de hoy lo llaman el insurrecto. Yo escuché de gente grande, que preferían morir antes de seguir soportando la quimioterapia.
El sólo tenía 6 años, y no tenía opción, sólo podía hacer lo que su mamá le decía. Y la drogas también afectan el sistema nervioso, y quien sabe, todo lo que pasaba por su mente. En la agenda de su papá solía hacer dibujitos, un día escribió: "No quiero hacer mas quimioterapia"

Apenas escribía, pero sabia perfectamente lo que quería. ¡Líbrenme de esto! Qué hubiera dado yo, por que me la hagan a mi, o enfermarme yo para que él no sufra. Pero teníamos que seguir. Algunas veces me ponía a hablar con otras mamás, eso a veces hacia bien , otras no tanto. Un día hable con la mamá de Juan.
Juan era un niño que ya tenia una año de estar internado, primero un tumor en colon, después de la operación y la quimioterapia, volvió a salirle en la vejiga, en tres meses, el estómago, y así fue perdiendo todo, aquellas perdidas ya habían sido reemplazadas por tubos, orinaba y todo lo demás por tubos, de los que jamás podría ser libre. Un día su mamá me contó que hacia meses que ya no salía del hospital, no sabía como era la vida afuera o qué pasaba, ella sólo vivía para su hijo que sólo tenia 9 años. Me contó que la última operación, sólo era para quitarle todos los nervios de la cintura para abajo para que ya no sintiera más dolor. Para el resto del mundo, nuestros hijos son promesa de un cercano velorio. Para nosotras es un día más de vida que nos regala Dios para poder seguir teniendo a nuestro tesoro cerca. ¡Cómo anhelamos verlos vivos! cómo agradecemos porque aguantó la quimioterapia, la anestesia general una vez más, pasó la infección, o volvió a comer o a orinar. No importa que para los demás ya sea lo que queda de una persona, o les falten partes, o tenga una ''deficiencia'', nuestros niños pasan a ser sólo un corazón que invierte todo su tiempo en amar y ser amado. Un niño así, sabe dar constantemente cariño.
Juan, se fue. Para los demás, descansó al fin, está con Dios. Pero yo sé que en su madre dejó un vacío que nadie podrá llenar. Ella dio todo para que el siga vivo un día más. Y al salir de ese hospital sin su Juan, no habrá tenido dirección, norte.
Pero si de lo que estoy segura es que tiene la bandera en alto de los que batallan hasta el último respiro. A las mamás de los Juanes del mundo que hoy siguen luchando les digo: nada es en vano, se los aseguro.

Volviendo a mi Lucas...
La tos del comienzo, era porque los ganglios que crecían exageradamente, estaban taponando sus bronquios y también estaban oprimiendo una parte del corazón. Pero con la operación de biopsia esos ganglios fueron extirpados y por eso Lucas volvió a respirar. Por ende dejó de toser.
Pero a unos tres meses de la operación, y cuando estaba con el tratamiento de quimioterapia, empezó a toser de nuevo. Esa tos es para mí el sonido de la muerte.
Pero al sonido de la muerte sólo le contesto con esto:
San Pablo les dijo en su carta, a un pueblo en la cuidad de Corinto, esto que sigue...

50 Hermanos míos, lo que es de sangre y carne no tiene cabida en el reino de Dios, que es eterno.
51 Les voy a contar algo que Dios tenía en secreto: No todos moriremos, pero todos seremos transformados.
52 En un abrir y cerrar de ojos, cuando Cristo vuelva, se oirá el último toque de la trompeta, y los muertos volverán a vivir y no morirán jamás. Nosotros, los que creemos en Cristo y todavía estemos vivos, seremos transformados.
53 Dios cambiará estos cuerpos nuestros, que mueren y se destruyen, por cuerpos que vivirán para siempre y nunca serán destruidos.
54Cuando esto suceda, se cumplirá lo que dice la Biblia:
"¡La muerte ha sido destruida!
55 ¿Dónde está su victoria?
¿Dónde está su poder para herirnos?"
56 El pecado produce la muerte y existe porque hay una ley.
57 ¡Pero gracias a Dios, podemos vencerlo por medio de nuestro Señor Jesucristo!
58 Por eso, mis queridos hermanos, manténganse firmes, y nunca dejen de trabajar más y más por el Señor. Y sepan que nada de lo que hacen para Dios es inútil.

(La Biblia, 1ra. carta a los Corintios capitulo 15)

Desde los médicos hasta mis familiares, me decían que no era nada. ¡Otra vez!
Pero para mí ese es el sonido que amenaza.
Y todo estaba empezando de nuevo.

viernes, 1 de mayo de 2009

No puedo pagar



A mis seguidores y lectores, les pido disculpas por este silencio que hice, porque prefería callarme antes que trasmitirles algo negativo. Lo mejor que tengo para ustedes es la noticia de que este lunes volví de Buenos Aires, de haber llevado a Lucas al control, donde todo salio muy bien, y puedo decir, ya van nueve meses, sin cáncer.
En esta dirección, podrán ver una entrevista que me hicieron en uno de los diarios mas vendidos de este país.
http://archivo.abc.com.py/2009-04-19/articulos/513461/la-vida-es-preciosa
Esta nota trajo consigo varios resultados en mi vida. Por un lado la bendición de poder ayudar a otros que pasando por lo mismo o algo parecido, se contagian de un poco de fe para poder seguir.
Por otro lado, gente que con un corazón generoso demuestra interés en ayudar a Lucas todavía.
Y por otro, la pena que me provocó, no haber podido usar ese medio para poder agradecer a quienes se lo merecían por el esfuerzo, sacrifico y deificación con la que me ayudaron. No fue mi intención ser malagradecida. No podría pagar de ninguna manera, nunca, lo que la gente hizo por Lucas. Porque por cuestiones de edición, no se nombro a algunas personas de esta historia, en la nota.
A algunos los nombro en este blog, y a otros no, no porque sean menos importantes simplemente porque cuando escribo mi intención es que ustedes los lectores conozcan el cuidado de Dios sobre mi vida y la de mi familia, y por ende el cuidado sobre cualquiera que deposita su vida en Sus manos. Pero si tuviera que nombrar de alguna manera pondría un orden que automáticamente calificaría la ayuda, o mejor dicho la deuda que tengo con ellos.
Tendré una deuda eterna con aquellos que hicieron algo por mí. Asumo la deuda porque no quiero que Lucas le deba nada a nadie. Notarán mi dolor, porque así me siento.
Todos son y serán una deuda. No puedo pagarles, no tengo como. Lo único que puedo devolverles es esa sonrisa, la misma sonrisa por la que yo luché para seguir teniendo conmigo.
Aquella por la que di todo de mí. Es lo que gané, es lo que me queda, miles de deudas con la vida, con la gente, el mote de malagradecida o aún, de irresponsable, (así me llamaron), deudas económicas y deudas con la vida. Pero me gané esta sonrisa. Y hoy cuando lloraba, él me seco las lágrimas y me dijo, mami, sos la mamá más buena del mundo, quien te haya dicho otra cosa es un mentiroso. Por esas palabras y esa sonrisa, me aguanto todo. Porque fue por eso por lo que luché.

Gracias por compartirlo

Mis libros son de

Atención

Si encuentran alguna explicación médica, es únicamente lo que yo como mamá, en el proceso, entendí.

Nada de lo que esta escrito debe ser usado como referencia de diagnostico o síntoma.

Hoy Lucas esta en remisión, y vive normalmente.