Ir al contenido principal

Alimentacion de un niño con cáncer, paciencia y amor, los ingredientes mas importantes

La semana pasada me sorprendieron en el súper, una señora que me vio, cuando estuve como invitada en un programa de TV de un canal de aire Red Guarani, y fue una experiencia hermosa. Ella me reconoció en el supermercado sección verduras, con maridito y  carrito a cuestas…jeje.
Que me haya reconocido ya es un merito ya que no estaba producida como en la grabación..jaja. Esta semana subo el video. Y a parte de los abrazos que me propino, una ternura total la señora, me agradeció lo que explique ya que tiene una vecina con un nene de 13 años que padece leucemia, y me compartió algo que ahora me gustaría explicar.
Se trata de las dudas con respecto a la alimentación del niño con cáncer.
Cuando Lucas empezó el tratamiento de quimioterapia, comenzamos a tener serios desajustes en la alimentación. Pocas veces es la enfermedad la que produce inapetencia u otras complicaciones.  La causa real es el efecto de las drogas y las condiciones anímicas.
El primer gran desbarajuste con el que hay que lidiar es el sabor. Los niños pierden el sentido del sabor y los aromas se convierten en olores. Cuando las comidas pierden el sabor, para que comerlas. Y si tienen olor desagradable más aun. Todo les da asco. Es similar, algunas mamas me comprenderán, a la sensación de cuando una esta embarazada y cualquier olor es diez veces más fuerte. Así se sienten los niños. A esto súmenle que no siente el sabor de las comidas, y como si fuera poco si comen algo, les da dolor de estomago, ya que el estomago también está afectado por las drogas. Otro resultado directo de la quimioterapia es el sangrado de encías, las llagas en la boca, y la sequedad, o exceso de saliva. Lucas se la pasaba escupiendo. Porque  sentía el sabor de la droga, durante todo el día.
Con este panorama claro, entenderán porque a un niño que soporta tratamiento con quimioterapia, no hay que obligarlo a comer. Eso pondría en escenario de stress al niño y a los padres. No ayuda en nada. Los médicos pesan y miden constantemente al niño, y ellos saben si está o no desnutrido y si lo estuviera, también saben que tratamiento realizar.  
Nosotros por nuestra parte hacíamos lo posible por encontrar que alimentos prefería y le ofrecíamos solo esos alimentos. Ya no importa la hora o si es dulce o no.
 Los caramelos ácidos ayudan a mantener la boca con algún gusto agradable. Los chocolates si los tolera son buena fuente de calorías y energía. El helado disminuye las nauseas, y los helados de agua, o de palito, ayudan a calmar el dolor de las llagas en la boca y la sequedad en la garganta. Todo alimento a ser consumido, debe estar frio en lo posible. Porque los alimentos calientes y tibios estimulan el vomito.
Cuando Lucas hacia quimio  prefería una bebida tipo Seven Up, con gusto a limón, tal vez porque le hacía pasar el gusto asqueroso según sus palabras, de las drogas.
En la Fundación  Natali Dafne  Flexer, me enseñaron algunos trucos, para que un vaso de leche valga el doble.
Si le hacemos un vaso de leche, ponerle leche condensada, con lo que duplicaríamos las calorías de un vaso y en una sola tomada aseguraríamos dos. Y algunas recetitas de que de poco les iré pasando. Cuidar la higiene de los alimentos es vital para no ocasionar diarreas, que podrían bajar el peso o deshidratarlos.
Por otro lado es muy importante tener los siguientes cuidados para evitar pasarla mal.
a)      Que el niño no comparta cubiertos ya que las llagas en la boca se contagian de nosotros los sanos a ellos. Nosotros tenemos defensas, y las llagas no se desarrollan en nuestras bocas (herpes) pero en ellos causan estragos. Para protegerlos, no compartamos pajitas, sorbetes ni vasos y o cubiertos.
b)      Cuidar la higiene en extremo. Lavarse las manos constantemente, y no darle al niño alimentos de la calle o preparados en lugares desconocidos. (Bueno esto con cualquier niño aunque este sanito no ?)
c)       No deben ingerir frutas, Si, no leyeron mal, ni frutas ni verduras. Porque están crudas y son un peligro, pueden estar contaminadas con pequeñas bacterias  y además llenan mucho y no aportan calorías.
d)      Yogur y leche cultivada y quesos con bacterias vivas,  no están recomendados. Porque contienen  esas bacterias, que para nosotros son buenísimas y para niños con defensas también pero con las defensas bajas no se puede, por eso los niños en tratamiento tampoco pueden recibir vacunas.
e)      Los perfumes, jabones y todo lo que tenga olor..OUT. Nada de perfumes si eres la mama, el papa o los hermanitos o si vas a visitar a un niño en tratamiento. No le pongas suavizantes a su ropa. Ni jabones con olor. Yo recomiendo los jabones en pan neutros.
f)       Ni por si a caso  fumes o prendas incienso cerca de ellos. No uses lavandina, preferiblemente los desinfectantes, sin lavandina son menos irritantes (en Argentina o Paraguay, Lisoform). Para el piso la cocina y el cuarto de baño.

Con todos estos cuidados, Lucas llego a pesar 19 kilogramos, a los siete años. Saquen  sus conclusiones.
Ahora come de todo, me voy a preparar el almuerzo. Espero que estos datos les ayuden a seguir su lucha.

Y los más importante: paciencia y comprensión, no son malcriados, están luchando por sus vidas. Y recordar que la quimioterapia también afecta en sistema nervioso, y los pone irritables, amor muchísimo amor, la clave de todo.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Sufrir

Hoy en CFA Radio hablé del proceso que pasamos cuando Lucas se enfermó de cáncer.
Es muy fácil juzgar con liviandad el sufrimiento. El padecimiento no tiene una explicación lógica como muchos otros misterios de la vida no lo tienen. Sabemos que Dios quiere que estemos siempre bien, y lo dice en innumerables versos, también sabemos que la Biblia es un todo que no funciona “por partes” (texto sin contexto= pretexto) Hemos de enfrentar situaciones dolorosas las entendamos o no. Tarde o temprano vamos a exponernos en mayor o menor medida a alguna circunstancia complicada, difícil y hasta irreparable. El asunto crucial no es tener la salida del problema, el punto es como lo vivimos. Si Dios permite o no el sufrimiento en nuestras vidas creo que no es nuestro negocio averiguarlo. Con más razón todavía si hablamos de enfrentar la pérdida irremediable. Lázaro resucitó, con el propósito de mostrarel poder de Jesús pero algún día, mes o año posterior a  ese impresionante suceso se murió, ni lo d…

Soy experta

Hoy estaba en el supermercado seleccionando verduras y en ese contexto llegó este post a mi cabeza. Repollo, tomates a diez mil guaraníes el kilo, olores y colores, ese fue el detonante inspirador.  Todo comenzó cuando estiré del rollo ese de donde se desprenden las bolsas de polietileno. La corté de un solo tiro. Eso no es fácil, son años. Después encontré papel higiénico de oferta, mientras calculaba los ingredientes que me faltaban y hacía las cuentas mentales para no comprar lo que estoy segura es más económico en otros comercios. Al salir de ahí fui a dos lugares más, un distribuidor de lácteos y otro supermercado. Casi todos los días hago eso, si no lo hago yo, envío a alguno de mis hijos teniendo en mi mente cada góndola y precio, cada vendedor callejero y sus horarios. Además, manejo los “metadatos” (información de la información) Y un diagrama de flujo mental que me dice en segundos las posibilidades de cambiar o no la característica del producto o no según presupuesto o exist…

No, no trabajo…

Hace unas semanas empecé a hacer usufructo de uno de los premios más importantes y más difíciles de usar que recibí. Estoy estudiando Ciencias de la Comunicación. Soy comunicadora autodidacta, pero no periodista con un titulo.   No me está siendo para nada fácil, y no hablo de estudiar, leer o entregar tareas. Y Precisamente este nuevo ambiente “Universitario” en el que me muevo y al que estoy volviendo después de unos años, me ha confrontado con esta pregunta perturbadora, que  desató este post. Cuando entablo una conversación con cualquier persona, sin importar edad, o condición, aparece como regla de cortesía la preguntita esa   ¿trabajas? Y…A ver 5:30 a 6:00  Levantarse y preparar 4 desayunos, y tres uniformes, a veces cuatro si uno considera la ropa del marido. (Cocinera, limpiadora, secretaria personal) 6:00 Mientras busco el libro perdido del día, o el zapato con vida propia que se escapo de la casa, o la toallita del jardín que salió de la mochila…escucho los relatos…