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Somos el fruto de lo que oímos y leemos

Hoy me di cuenta que escuchando las noticias, me pongo mal. Me siento mal. Dudo.
La Biblia dice: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios. Romanos 10:17 (La Biblia)
Recordé, leyendo el Blog de otra mama “militante de la vida’’ lo mal que la pasé. El dolor de mi hijo, el dolor de mi familia, el dolor de cada pinchazo, el dolor de saber que el milagro no llegaba. Que si bien yo era bendecida porque Lucas soportó la quimioterapia, y la cirugía y el trasplante; vivir, cara a cara con el cáncer, no es fácil.  Me desespera saber que ya no estamos en la Fundación, ni internados en el Gutiérrez pero aunque nosotros nos escapamos, muchos aun no.
Y haciendo memoria de todo eso, también recordé que si yo tenía fuerzas tal vez era porque no podía mirar la tele y no podía leer el diario y no podía ver el TL de Twitter, ni mi Facebook….nada. No me podía concentrar en nada de eso.
Lo único que hacia todo el día era hablar con Dios. Mi Dios que con cada verso de la Biblia me hacía creer que Él podía. Eso aumentaba mi fe.
Eso llenaba mi mente y mi corazón. No importaba lo que “realmente sucedía”.
Estos versos que tal vez suenen ridículos para muchos. Pero yo sé que se hicieron vida en mí.
Y yo misma me pregunto e nuevo,
-¿Elda entonces, porqué todavía desconfías? -   Es que son muchas cosas las que me faltan, y muchas las cosas que no puedo solucionar, y….
Bla bla de tu mente, mentiras. Dios es el mismo. Hoy y siempre. Hizo un milagro ayer…lo hará mañana.

Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible. Mateo 19:26
Y me dice:
 
                      Por un breve momento te abandoné, 
    pero te recogeré con grandes misericordias
                        Con un poco de ira 
    escondí mi rostro de ti por un momento; 
    pero con misericordia eterna tendré compasión de ti 
    dice Jehová, tu Redentor.
Isaías 54:7,8
Así que a escuchar más de Dios que es el único que me sostiene y nunca me abandonó, y a hablar más con el porqué simplemente me hace bien, me hace muy bien. 

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