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Tu lucha…. mi lucha, nuestra lucha.

Esta semana fue determinante. Lucas tenía que viajar al control y también empezaban las clases. La primera idea era viajar antes de que empiecen las clases pero no se dio. Una solicitud de préstamo que se hizo esperar, cambió las fechas. Pero llegaron las buenas noticias también.  El colegio Alberto Schweitzer (me costó un Perú aprender a escribirlo ji) nos dio una beca completa para él. Chico bendecido, como siempre.
El turno con sus médicos de Onco, lo tenemos para el miércoles 23. Los primeros días de la semana que viene viajamos.  Cuatro personas que hicieron de mi lucha la suya, me ayudaron.
El dinero no está saliendo de donde nosotros creíamos que iba salir. Cuatro personas con corazón solidario.  Una de ellas me preguntó: -¿por qué esperaste tanto para decirme que necesitabas viajar?-
Debí  haber viajado antes de que empiece el año lectivo para que Lucas no pierda  clases.
Les explico. No es fácil pedir. Aunque haya gente de corazón dispuesta  a dar, no es fácil. Era más fácil esperar que el préstamo salga. Pero  Dios ya quiere que viajemos. Me cuesta tanto explicar esta vez lo que siento.  Hay tanto concepto inaudito, sobre lo que significa esta lucha…
Se imaginan. Me han dicho: espera que Dios te provea, no pidas. Y dejo pasar la fecha del control?
¿Saben lo importante que son los controles?  ¿Saben lo que costó llegar hasta aquí? Tienen idea de cuantas lagrimas, esfuerzo y perdida me costó tener lo que tengo?
Solo Dios sabe. Y él me mando esa gente que me dijo “si necesitas algo no dudes en llamar”. Entonces El Señor ya me contesto hace rato, si yo rechazo eso ya estoy poniendo en ventura algo por lo que Dios ya hizo  mucho y si no conocen todo lo que ya hizo, lean todo el blog.
Lucas va perder  1 semana, pero ya “perdió” 2 años.  Resultado= una  semana  es muy poco.
La ecuación es:   Madre  -  orgullo = hijos protegidos.  Me acusaran de cualquier cosa, pero de no hacer de todo por mis hijos, nunca. (Salvo que esté en contra de mis principios)
Ser valiente también significa a veces perder el orgullo.
La biblia cuenta que un Soldado llamado Josué, conquisto ciudades. Pero siendo un hombre conocedor de estrategias de guerra, y con mucha experiencia, Dios le dice que para derribar una ciudad de siete vueltas alrededor de ella. Después que toque trompetas y después que grite.
Me imagino a Josué explicándole a su valeroso ejercito semejante locura.
-Muchachos hoy no peleamos con espadas ni arcos. Hoy tocamos trompetas-. Me imagino la cara de los soldados pensando “Este tipo se enloqueció, que vergüenza, somos guerreros, no una banda de música”.
Que falta de respeto para un ejército preparado para la guerra como nosotros, que estudiamos que nos matamos para ser un ejército poderoso. ¿Y ahora nos sale con dar vueltitas?
Pero Josué no era un soldado cualquiera. Era un hombre que escuchaba a Dios. Y Obedecía.

 Dice la Biblia:
Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.  Josué 6:20
A los que nunca leyeron la hermosa historia de Josué los invito a conocer a este guerrero inmortalizado en el Antiguo Testamento de la Biblia.

Según mi criterio Josué conquisto mucho más que Alejandro Magno o que Napoleón. Porque cautivo la atención de Dios. Y eso no se mide en reinos o tesoros. 

Comentarios

VaneRV dijo…
Me encanta cómo hilás lo que te pasa con un suceso bíblico! Y sí, es difícil saber qué quiere Dios de nosotros porque hay mucha gente opinando al respecto. Por eso lo ideal es escucharle directo a Él, sin teléfonos cortados.
Anónimo dijo…
que bueno es saber que con la direccion de Dios .y la lectura de su palabra nosayudaa salir adelante pese a las circunstancias sigue adelante

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