Lunes bendecido


La semana pasada llegó una invitación a mi bandeja de entrada. 
La Embajadora de los Estados Unidos, me invitó a un café para hablar del trabajo que hacemos unos algunos bloggers. 
Para mí, el mayor de los honores terrenales que me han dado, después del premio. No porque sea la Embajada de los Estados Unidos, si no porque fue la única embajada que se interesó en nuestra labor como comunicadores, y fueron ellos. Así que eso hace especial a ese país.




Seriamente....

Bueno pero no todo es color de rosa. Había cosas que me hicieron sentir mal. "Gente especial" Y a veces peco de exceso de sensibilidad. No debería prestarles atención. 
En fin gracias a Dios en un Twitt, apareció Carola. @Carola Morayta  es la mamá de Joaco, ella me hizo recordar porque estoy aquí.

Estoy agradecida a Dios por darme cada vez más favor.  Porque cuanto más lejos llegue, mas oirán mi voz para luchar y militar por una mejor VIDA para los niños oncológicos. Cuando más alto llegue más sabrán que el Unico que pudo llevarme alto fue el Creador de la Vida.
El tiene la colección de mis lagrimas. Y por cada lágrima me va devolver alegrías, y les aseguro que me falta mucho.
Para que conozcan lo que Dios hace seguiré contando mis luchas y mis victorias.  A la memoria de Joaco y de Ivan seguiré golpeando puertas. Gracias Carola por recordarme que hago acá, y por quienes debo seguir escalando montañas. Le guste a quien le guste, porque ellos se lo merecen. 
Por la fortaleza de los que luchan y lucharon no me voy a acobardar por gente que tiene la bendición de no conocer al cáncer personalmente, y por eso no sabe lo que hace, cuando intenta hacerme daño a mi y a Lucas, y con amenazas o intrigas, quieren callar mi blog.
Dios los perdone. 



Salmo 3

Señor, muchos son mis enemigos, 

    muchos son los que se han puesto en contra mía, 
 2 ¡muchos son los que dicen de mí: 
    "Dios no va a salvarlo"!
 3 Pero tú, Señor, eres mi escudo protector, 
    eres mi gloria, eres quien me reanima. 
 4 A gritos pido ayuda al Señor 
    y él me contesta desde su monte santo. 
 5 Me acuesto y duermo, y vuelvo a despertar, 
    porque el Señor me da su apoyo. 
 6 No me asusta ese enorme ejército 
    que me rodea dispuesto a atacarme. 
 7 ¡Levántate, Señor! 
    ¡Sálvame, Dios mío! 
    Tú golpearás en la cara a mis enemigos; 
    ¡les romperás los dientes a los malvados! 
 8 Tú, Señor, eres quien salva; 
    ¡bendice, pues, a tu pueblo!

1 comentario:

Paula y Carolina dijo...

Elda!! Joaco estaría re contento de ser parte de tu causa!!!! La ayuda que presta, de la forma que sea es su manera de seguir presente... y gracias a vos por darle sentido a las cosas que a veces no tienen sentido.
Un beso enorme
Carola Esperanza (mamá de Joaco por siempre)

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