Identidad

Hace unos días caminaba pensando en un problema que me preocupaba.
Algo que no puedo resolver hace años.
Y lo primero que se me vino a la cabeza es que no podía solucionarlo porque yo no tenia la capacidad.
El siguiente pensamiento que llego a mi cerebro fue la escena de David contra Goliat.
Esa historia tan conocida.
Me imaginé a David muy valiente, pero su valentía no cambiaba la realidad, era un piojo al lado de Goliat, no tenia la capacidad, ni la fuerza, y menos las armas necesarias para ir en contra del fenómeno este que le daba miedo a todos.
El primer desaliento vino del Rey Saul, —No vas a poder matarlo. Tú eres todavía muy jovencito, y él ha sido guerrero toda su vida. Saul le recordó su identidad y la de su enemigo.
¿Cual fue el primer y único "dardo" que usó el gigante contra David?
 No enumeró sus posibilidades, si no que enumeró las imposibilidades de David.
Tu enemigo lo primero que va hacer es querer meterte miedo menoscabando tu identidad.
¿Cual es tu identidad?
Nuestra identidad se va formando con el tiempo, pasamos de ser el hijo a ser el esposo o esposa de, o a ser la profesora o la ingeniera o lo que sea.
Pensamos que somos lo que hemos logrado en la vida o aquello a lo que pertenecemos.
Pero esa pertenencia que creemos que es nuestra fortaleza, puede llegar a ser nuestra mas grande debilidad.
Porque si un día dejamos de pertenecer a un grupo o a una persona, se nos cae el mundo y sentimos lastimada nuestra identidad.
David tenia clara esa información. El sabia que no iba vencer a ese gigante asesino, sostenido en su identidad. Ni siquiera aceptó ponerse el traje que el Rey Saul le ofreció, porque no pretendía parecer quien no era.
David no era el valiente pastor de ovejas, no era el niño bonito, como lo llamara su adversario, no era el hijo e Isai, ni era el hermanito menor...


Pero David le contestó:
—¡Y tú vienes a pelear conmigo con espada, y flechas y lanza! Pues yo vengo en el nombre del Dios todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien te has atrevido a desafiar. 

46 Hoy mismo Dios me ayudará a vencerte, y te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo alimentaré a los buitres y a las bestias salvajes con los cadáveres de los soldados filisteos. ¡Y todo el mundo sabrá lo grande que es el Dios de Israel!
47 »Todos los que están aquí se darán cuenta de que es Dios quien da la victoria en las batallas. Dios nos dará la victoria sobre ustedes, ¡y así sabrán que para triunfar, Dios no necesita de espadas ni de flechas!

Y yo agregaría: y tampoco necesita de un hombre/mujer con capacidad. 
El conocía su identidad, el era el enviado del Todopoderoso y sabía que su victoria era para que ellos y nosotros sepamos que Dios no usa armas conocidas, es mas yo diría que a Dios le encanta usar herramientas no lógicas.
Así entendí que mi problema no lo voy a solucionar yo con métodos humanos, que no tengo la capacidad pero eso no cuenta. Y que siempre que cuando solucione el problema recuerde que fue Dios y no fui yo, entonces no hay gigante tan gigante. 
Y por sobre todo que recuerde que mi identidad nunca será material para mis enemigos, ni aumentara mi ego,  porque mi única identidad viene de Dios, no lo que hice, lo que logré o de las personas que me rodean. Dios es mi papá y yo soy su hija, eso soy yo.  




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