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¿Argentina o San Pablo?

Una de las preguntas que con mas frecuencia recibo es donde llevar al paciente. 
En medio de la angustia es muy difícil analizar pro y los contra de tomar la decisión de irse del país para iniciar un tratamiento. 
Me gustaría responder de la manera más sensata posible de acuerdo a mi experiencia en el trabajo con familias afectadas por el cáncer.
Doy estas respuestas para aquellas personas que ya tomaron la decision de irse.

Brasil
El hospital Sirio Libanes es privado y según lo que sé es lo mejor de lo mejor, y su hotelería es de 5 estrellas. El costo del tratamiento es acorde al servicio.
Mucha gente me dice, ya tenemos x cantidad de dinero, podemos llevarlo a hacer el diagnóstico y luego hacemos el tratamiento en Paraguay que es menos costoso.
El problema es que el cáncer no funciona así. Para ir al Sirio Libanes hay que tener recursos financieros inagotables.
Le ocurrió a algunas familias que una vez estando allí el paciente se complicó y necesitó el servicio de terapia intensiva y no pudieron volver tan rápido como creyeron. Insisto en esto porque no es sabio empezar un tratamiento y cortarlo por falta de recursos. Puede que la intención sea buena pero no juiciosa si no se cuenta con los recursos necesarios.  

Argentina
Allí las cosas son muy diferentes. El tratamiento es de alta calidad científica, y gratuito en todos los hospitales públicos de Bs As, y en Formosa está el Hospital de Alta Complejidad.  
Puede ser que en algunos casos puedan llegar a faltar algunas drogas o algún estudio, pero los costos de “algún faltante” no es lo mismo que …100 o 200 mil dólares.  
Para que me entiendan mejor, por ejemplo la leucemia lleva un promedio de tratamiento de dos años, hasta conseguir la remisión, en el mejor de los casos y sin ninguna complicación.
Esos dos años el niño y su mamá deben vivir en esa ciudad y las probabilidades de viajar de vacaciones a Paraguay son muy escasas. Aunque tengan disponibilidad de vuelos  ya que no se puede andar viajando y arriesgando al niño a contagiarse de alguna enfermedad oportunista.
No lo digo porque me contaron, yo viví en Buenos Aires con Lucas. Conocí a muchas mamás en las mismas condiciones. Algunas con más otras con menos recursos y todas con la misma angustia de la separación de sus parejas y del resto de sus familias.
Yo viajé una semana santa que nunca voy a olvidar, y retrasé el trasplante de médula de Lucas por 45 días mas, porque venir acá y ver a sus compañeritos nos costó un contagio de varicela.
No es fácil, como les digo siempre a las mamás, esta es una condición de crisis y nada va ser normal. 
Es como vivir en guerra.
Con respecto a los hospitales en Argentina si reciben o no a paraguayos, puedo decir que nunca escuché un no de su parte. Lo que a veces ocurre es que no hay lugar en uno y hay que tener la paciencia de buscar otros hospitales hasta que uno te acepte. Sé que eso con un chico enfermo (o un adulto) significa un gran sacrificio de parte de los padres. Pero que padre no haría hasta lo ultimo en un caso así.  

Algo que me dijo un médico argentino alguna vez, es que tenía varios pacientes paraguayos y era un problema para ellos que vengan con tratamientos por la mitad. Así es más difícil, me dijo. 
Le expliqué que en muchos casos, los padres pagaban el tratamiento en algún hospital privado hasta agotar sus recursos. Y luego corrían desesperados.  Me dijo, ¿porque no los traen para iniciar todo acá?

Ninguna opción es linda, ya lo sé. Es que tener un hijo enfermo no es lindo. Pero es bueno saber estos datos quizás ayude a tomar decisiones.
Algunos casos de cáncer salen bien de IPS, y de los otros no tengo estadísticas. 
En los mejores hospitales de Israel, Cuba o EEUU  los enfermos no responden al tratamiento.   
En resumen confiar en Dios y luchar hasta lo humanamente posible.
Algún día tendremos un hospital de alta complejidad acá, mientras tanto hacemos lo que podemos para salvar la vida de nuestros hijos.


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