Cafe con medialunas

No es cualquier café. Es el café con leche que se vende en el patio del Hospital Gutierrez. Tendria el mejor sabor del mundo para mí pero no. Sabe amargo. La ultima vez que anduve por acá con diez pesos desayunabamos los dos. La devaluacion del peso hizo que el desayuno salga 50 pesos. Hace rato no venía. La verdad es que no queria venir. No es Argentina lo que no me gusta, es el contexto lo que amarga el café. Ya no por mi historia que continua dentro del marco del "y vivieron felices para siempre" , sino de todas las historias con la que una se cruza, los malos recuerdos, los mismos rostros de los amables funcionarios. Las nuevas historias. Desde el lunes estamos por Buenos Aires. El milagro que desde hace unos años permite que Lucas viaje en avion cada vez que venimos, nuevamente nos trajo. Para decirlo menos poético : infinitas gracias a Dios y a esa persona anónima que nos sigue ayudando así. El milagro de la FATH que nos permite a nosotros y a tantas familias paraguayas y de todas partes tener un lugar donde quedarnos comodamente y gratis mientras estamos por acá haciendo vida de hospital.  Me crucé  con tanta gente. Me contaron tantas cosas. Me es muy incómodo escribir en este celular pero no quiero dejar de contar que estamos bien. Que seguro todo va salír bien. Y que de alguna manera siento que lo más importante que vine a hacer no es el control de Lucas sino volver a recordar de donde Dios me sacó para no dejar de estar agradecida nunca.

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