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¿Mami, como sabemos que Dios existe?

Mi blog abandonado, este que se frena por temporadas, en las que no quiero acordarme que fui yo la que lo escribí. Que fue mi hijo, que son mis vivencias. Como si uno pudiera liberarse de su propia historia.
Vuelvo cada tanto porque hablo con mucha gente, gente que necesita una guía o una historia de la que agarrarse para seguir. Alguien que le diga ''yo pasé por eso''. 
Vuelvo porque hace unos días mi hija menor me hizo una pregunta contundente. 

Me preguntó ¿Mami, como sabemos que Dios existe?  

Mientras pensaba innumerables composiciones para armar una respuesta, me percaté de una realidad que pocos entienden. No lo vemos, no lo podemos tocar, no lo escuchamos, no lo olemos.
Entonces la única manera de explicarle como Yo creo, es contándole mi experiencia con Él.
Puedo y de hecho lo hago, leerle la biblia , contarle las historias de David y Goliat y de Noé y todo eso que ella puede ver en un vídeo o escuchar en un sermón en la iglesia. Puedo contarle como Pablo sanaba enfermos o como Pedro pasaba con su sombra y cambiaba la vida de la gente , y como Annacondia o Dante Gebel...pero no me sirven los milagros prestados. Suman, pero no es suficiente.
La única anécdota valiosa para ella y la mas sincera es la de mi propia experiencia.
Como yo misma recibí alguna señal de Dios, una respuesta a alguna pregunta que solo yo sabía, un pedido loco, un milagro mas profundo que un "quiero que mi hijo esté sano".
Son las experiencias que viví antes de que me sucediera esto, antes de que tenga un gran motivo para escribir un blog. Todo eso que solo se potenció cuando mas necesitaba acciones sobrenaturales de parte de ese Dios que yo conocía pero que no habia visto actuar así.  Sabia que en teoría cuando yo esté en problemas Él deberia estar ahí, pero vivirlo cambia algunas percepciones.
Ella con sus 8 años no leyó mi blog, y conoce de paso la historia de Lucas, pero no la conoce en profundidad, porque en ese anhelo de olvidarme ya no lo recuerdo, y solo cuento parte de esa historia cuando me invitan a contarla en algun evento.Su pregunta me mostró que es muy difícil (por no decir imposible) hablar de alguien a quien uno no conoce de primera mano.
Puedo contarle mi experiencia pero no puedo mostrarle a ese Dios que busca.  Ella sola tendrá que establecer un contacto y armar su propia historia con Dios.
Yo no puedo mostrárselo ni hacer que crea, pero puedo contarle como El me demostró que está ahí.
También me recordó el valor del testimonio. Si bien mucha gente pudo haber leído este blog, y ya conozca los milagros que yo le atribuyo a Dios y otros le adjudican a mi suerte,  hay gente nueva, nuevas generaciones que necesitan saber que hay milagros aún.
Hay mucha gente haciendo quimioterapia  y muchos padres que están comenzando este difícil sendero y necesitan saber que:
Lucas tuvo cáncer, a los 6 años, hizo mucha quimioterapia, muchos me llamaron loca por llevármelo a Argentina sin recursos y sin esperanzas, (no se si soy capaz de volverlo a hacer), pero el martes cumple 14 años y acá esta mas sano que nunca. Creí ingenuamente en Dios, y estoy segura como que me llamo Elda, de que creer en Jesús asi, es lo mejor que puedo hacer en la vida, aunque parezca tonta.
Y no puedo enseñarle a nadie como creer, solo puedo decirles que yo lo conozco y que está ahí donde lo busques.

Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Mateo 11:25




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