jueves, 19 de junio de 2014

Aparici

Ser alumno de él era frustrante para muchos. Si algo le faltó al tipo fue el don de la hipocresía. 
Siempre te decía la hiriente verdad. 
"Tu dibujo es horrible"o "dedícate a otra cosa". 
Algunos se quejaban de sus exigencias con las marcas de pintura y la calidad de los pinceles costosos, o las hojas.
Su respuesta era esta: "Si no tienes plata vete a estudiar a la escuela de educación física" 
Muy motivador el español. 
Verlo pintar provocaba aun más desilusión, yo creo que la magia estaba en probar el pincel con su saliva...
Ah sí, chupaba el pelo y si no se ponía de punta, el pincel en cuestión era inútil.
Supongo que ahí estaba el secreto, su saliva habrá tenido algún químico que hacía que los colores y las sombras se vean como se ven. Y aunque me niego rotundamente a pensar que era la nicotina o el tabaco, la duda está. 
Las clases eran imposibles, yo con asma y embarazada, el fumaba y nadie podía hacer nada para evitarlo, supongo que ni el mismo. 
Vi gente llorar, no podían terminar la carrera de 5 tediosos años porque no conseguían aprobar la temida clase de acuarela con Aparici. 
Si uno podía madurar y entenderlo, entender sus chistes, ir más allá de sus bromas e ironías, y captar lo que sus manos hacían, en pocas horas y con la poca luz de las sufridas aulas de Escuela de Bellas Artes (hoy ISBA); se llevaba la más alta técnica de acuarela que haya pintado algún ser en el Paraguay.  
Mirar con sus ojos, mezclar como él, seleccionar los colores y marcar las perspectivas. 
Aprender a despreciar las acuarelas baratas y carentes de pigmentos vivos, y descartar papeles que no fueran Canson fue una maña que adopte de él. 
Sus excesos de mañas y delicadezas dieron fruto en sus obras y gracias a él en las mías.  
De él aprendí a usar como prioridad materiales de  la mejor calidad, porque como siempre digo, la gente no va preguntar con que se pintó si no quien lo pintó.

Lo que nos dejó es extraordinario.
Algunas acuarelas son paisajes de su tierra natal, otras son del país que le dio amparo y donde dejó su herencia, hijos, cuadros, nietos…Y a los que tuvimos el privilegio de ser sus alumnos y escuchar sus terribles chistes, aprender a ver, a dibujar y a pintar.
Si hubiera escrito algo así “el profe Aparici era un encanto” ahora mismo se levanta de su tumba y me reta, y de paso me manda al %&^*  porque mis pinceles son de mango negro y no azul.  Así que tengo que hacer honor a su memoria.
Para completar la historia de este profesor que me dijo que yo tenía la forma de un cambushi (cántaro en guaraní) conocí a su hija con quien entablé una amistad tan importante que hoy de puro gusto me aguanto el humo del cigarrillo para charlar con ella, y feliz vuelvo a mi casa con ataques de asma, pero ella lo vale. Es la razón por la cual no puedo tomar café con ella dos días de seguido, o me entierran. Así es la vida.



Pd. Si quieren los cuadros de Emili ya quedan pocos, son un lujo y están en venta. Directo de la casa de su hija. Me pueden escribir a elda@mihijoyyo.com  




miércoles, 11 de junio de 2014

El Oso

lunes, 2 de junio de 2014

Agradecida para siempre

Hay días en los que amanezco melancólica. Pero melancólica y agradecida.
Es fácil dar vuelta la hoja y tratar de perder la memoria. A veces es necesario cuando los recuerdos no son gratos.
Pero cuando tenes tanto que agradecer no podes olvidarte.
Porque mi historia es privilegiada. Porque puedo decir mi hijo "tuvo" cáncer y esta vivo.
Tengo el corazón ligado emocionalmente a compañeros de trinchera a quienes vi pelear con la misma fe, y salieron con la victoria de haber luchado con todas sus fuerzas pero aun así hoy no tienen físicamente a sus hijos.
No puedo olvidarlos, pero tengo el compromiso de seguir pintando la cara de los que siguen luchando, de color verde esperanza.
Son muchas las familias, que vienen a buscarme buscando alguna guía, porque la angustia del cáncer tiene tantas e impensables aristas que uno si no la vivió ni se imagina.
Nadie esta preparado, física, emocional, espiritual o económicamente para enfrentar el monstruo que no avisa para invadir las familias y no hace diferencia entre bebes, niños, jóvenes con prometedor futuro o abnegados padres y madres.
Anoche cuando una vez mas llegó a  mi casa una familia buscando guía para mejorar un diagnóstico y sentirse un poco mas seguros, recordé tantas cosas.
Y una de las situaciones mas difíciles que viví con Lucas que me sumergió en una demoledora angustia fue no tener donde vivir. Estaba sola, con mi hijo de siete años con todas las consecuencias en su cuerpito de la quimioterapia, tenia que quedarme en Buenos Aires por meses, y no tenia recursos económicos para pagar hoteles o pagar un alquiler. Estaba en la calle. No tenia tiempo para buscar soluciones, en ese momento no conocía a tanta gente y tenia miedo y vergüenza para pedir ayuda, no sabía que hacer. Lucas necesitaba internarse durante una semana pero después teníamos que vivir en algún lugar hasta la siguiente quimioterapia. No podía quedarme debajo de un puente con 0 grado, y un niño enfermo.
Solo le pedí ayuda a Dios, mi único (sin exagerar) mi único socorro.
Y el Dios que hoy sigue amaneciendo conmigo cada mañana, me llevo ese mismo día a conocer la Fundación Argentina de Trasplante Hepático.
Un hogar digno, con todo lo que Lucas y yo necesitamos durante todo este tiempo, porque desde hace siete años cada vez que vamos, es nuestra casa.
La respuesta divina llegó y nos mudamos, pregunté cuanto costaba o por cuanto tiempo nos podíamos quedar y la respuesta fue la mejor: nada, el tiempo que lo necesiten.
El resto de la historia la conocen o pueden leerla en este blog, desde el 2009,  la vengo escribiendo.
Lucas está sano, después de mucha solidaridad, quimio, un autotrasplante de médula, muchas oraciones, muchas lágrimas, muchas crisis, mucho dolor, milagros y victorias.
No es ningun secreto de donde sacamos las fuerzas: la encontré en la cruz..

La fundación sigue dando hospedaje, no se olviden de contárselo a gente que lo necesite, pueden salvar vidas, pueden ser parte de la respuesta a una oración.
Y si viven cerca de La Boca, pueden colaborar con sus gastos, participando de las cenas.
Aquí pueden encontrar la información www.fath.org.ar



Hace unos años

Hoy, aprendiendo a hacer sonido con su papá Arturo, en el Centro Familiar de Adoración, en nuestra tierra, Asunción del Paraguay.  

Gracias por compartirlo

Mis libros son de

Atención

Si encuentran alguna explicación médica, es únicamente lo que yo como mamá, en el proceso, entendí.

Nada de lo que esta escrito debe ser usado como referencia de diagnostico o síntoma.

Hoy Lucas esta en remisión, y vive normalmente.