Sufrir

Hoy en CFA Radio hablé del proceso que pasamos cuando Lucas se enfermó de cáncer.

Es muy fácil juzgar con liviandad el sufrimiento. El padecimiento no tiene una explicación lógica como muchos otros misterios de la vida no lo tienen. Sabemos que Dios quiere que estemos siempre bien, y lo dice en innumerables versos, también sabemos que la Biblia es un todo que no funciona “por partes” (texto sin contexto= pretexto) Hemos de enfrentar situaciones dolorosas las entendamos o no. Tarde o temprano vamos a exponernos en mayor o menor medida a alguna circunstancia complicada, difícil y hasta irreparable. El asunto crucial no es tener la salida del problema, el punto es como lo vivimos.
Si Dios permite o no el sufrimiento en nuestras vidas creo que no es nuestro negocio averiguarlo. Con más razón todavía si hablamos de enfrentar la pérdida irremediable. Lázaro resucitó, con el propósito de mostrarel poder de Jesús pero algún día, mes o año posterior a  ese impresionante suceso se murió, ni lo duden. Y cada vida es diferente. Podríamos mil veces preguntarnos “porque a mí”. Déjenme decirles por experiencia que esa pregunta nunca se hace con sabiduría.  
Todos quisiéramos conocer nada más que el dolor de cabeza y nunca el dolor de muelas. Pero durante el malestar, algunos ganamos empatía con otros que sufren lo mismo, otros, no. Algunos con la pérdida desarrollan la valentía de empezar de nuevo, otros viven sumergidos en amargura para siempre. 
La aflicción no produce el mismo efecto en todos.
Cada vez que hay un dolor grande o duda en tu vida, el diablo (si, existe) aprovecha el momento sensible para llenarte la cabeza de culpa, de rencor y rabia hacia los demás y de desconfianza hacia tu Padre, (entre otros muchos sentimientos negativos). Lo hizo con Adán, lo intentó con Jesús y lo seguirá haciendo porque muy original, no es. Su objetivo es bloquear tu vida espiritual, y enfriar toda relación con Dios para llevarte lentamente lo más lejos posible de su presencia (y se toma todo el tiempo que necesite, no le importa esperar, hace un trabajo lento pero seguro, si lo dejan)
La mejor forma de hacerle frente a la mentira es una verdad.
Ella lo espanta y tu cerebro la incorpora y la lleva a la realidad. 



¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Romanos 8:35

No sé porque suceden las cosas feas, pero de algo estoy segura Dios no se va. Y que Él esté no indica falta de problemas, significa abundancia de confianza.


Lucas se curó y tiene 15 años, y no se deja sacar fotos sin hacer cara de loco. 

La lucha contra el cáncer infantil

Febrero no solo es el mes del amor en las tiendas.
También en febrero se recuerda otro tipo de amor.
El amor de los padres que un día recibimos la noticia de que nuestro hijo tenía cáncer.
Es el mes que nos recuerda que ese día que creímos desplomarnos, fue el día que nos hicimos mas fuertes.
Ponete la camiseta es el lema de los padres luchadores y las fundaciones que los apoyan, porque para luchar contra esta enfermedad se necesita un equipo, no se puede solo.
Gracias a Dios yo tuve un equipo de gente que de muchas manera me apoyaron, cada vez que veo sonreír a mi hijo los recuerdo y los bendigo, sin ustedes no hubiera sido posible.
Una vez más, gracias.


Soy experta

Hoy estaba en el supermercado seleccionando verduras y en ese contexto llegó este post a mi cabeza. Repollo, tomates a diez mil guaraníes el kilo, olores y colores, ese fue el detonante inspirador. 
Todo comenzó cuando estiré del rollo ese de donde se desprenden las bolsas de polietileno. La corté de un solo tiro. Eso no es fácil, son años. Después encontré papel higiénico de oferta, mientras calculaba los ingredientes que me faltaban y hacía las cuentas mentales para no comprar lo que estoy segura es más económico en otros comercios. Al salir de ahí fui a dos lugares más, un distribuidor de lácteos y otro supermercado. Casi todos los días hago eso, si no lo hago yo, envío a alguno de mis hijos teniendo en mi mente cada góndola y precio, cada vendedor callejero y sus horarios. Además, manejo los “metadatos” (información de la información) Y un diagrama de flujo mental que me dice en segundos las posibilidades de cambiar o no la característica del producto o no según presupuesto o existencia.   
También en mi mente hay un inventario automático de cuanto aceite me queda en la cocina, cuando jabón el polvo, cuanta reserva de jabón para bañarse, cuantas toallas femeninas y fechas alusivas, cuanta comida para perro, desodorantes, shampoo, azúcar, etc, etc. Además de todo eso, puedo reconocer la mirada de mi perra cuando tiene sed. Sí, me habla, no me importa si no me creen. Puedo saber exactamente cuando un dolor de vientre es psicológico o necesita antiespasmódico, o simplemente son gases. También se la posición que debe adoptar el prójimo que llega con la queja, para que estos dejen de atormentar al aventado en cuestión.   Conozco la marca de yerba que mi compañero de la vida quiere para el tereré, y la marca de la chocolatada que prefiere cada hijo. Se quién de ellos desayuna yogur, quien chocolatada, y quien prefiere mate cocido. Conozco los you tubers predilectos de cada uno, y la música que los calma aunque la ponga a 120 decibeles. (Es que la pongo desde que cada uno nació, y eso es lo que ellos no saben, que yo misma la establecí como top)
Manejo el dato de sus colores favoritos, la remera más suave (que siempre tiene que estar limpia), puedo encontrar más rápido que cualquiera que habita en esta casa el control remoto, las medias y los zapatos de todos, aunque a veces digo que no se, para que aprendan a estar si mí, por si acaso.
Soy experta en ellos. Soy especialista en criar.  Si no entendió vuelva a leer la última línea, dije: experta en ellos. Cinco personas, nada más. No puedo enseñar a otros a educar ni puedo hablar de matrimonios perfectos, solo conozco bien a un hombre y solo soy experta en él. Solo conozco a cuatro niños y solo se de ellos. Aprendí con la práctica, prueba y error constantes. Lágrimas y risas. Una vida aprendiendo.
Si conoces a alguna experta, hacele llegar mis saludos, porque no hay muchos expertos en estas áreas que sean reconocidos.
Soy buena para otras cosas a lo mejor, pero en esto soy la mejor porque lo practico todos los días de mi vida, como todas las profesiones, oficios, y especialidades en las que la gente se vuelve experto.

Dedicado a mi mamá Nardi, y a mis tías Ana, Tirsa y Marina que se están especializando a cuidar a mi abuela y reconocer hasta el más mínimo síntoma de mal estar en ella. Siguen creciendo cada día y merecen el título de  expertas.

No, no trabajo…

               Hace unas semanas empecé a hacer usufructo de uno de los premios más importantes y más difíciles de usar que recibí. Estoy es...